Al menos diez personas murieron hoy en Irak, entre ellos cinco supuestos terroristas, en varios ataques registrados en zonas del norte y el oeste del país, informó a Efe una fuente del Ministerio iraquí del Interior.

Según la fuente, tres supuestos suicidas perdieron la vida en un enfrentamiento con la policía en el área de Hit, a unos 60 kilómetros al oeste de Ramadi, capital de la provincia occidental de Al Anbar.

Los radicales abrieron fuego contra los agentes cuando estos les ordenaran detener el coche bomba en el que se trasladaban, y a causa del tiroteo el vehículo estalló.

En un incidente separado, un grupo de hombres armados irrumpió en la vivienda de una familia que profesa la religión yazidi y mató a tiros a dos de sus miembros, en el área de Al Beash, en la provincia septentrional de Nínive.

También en esta región, dos supuestos terroristas perdieron la vida por el estallido del artefacto que intentaban colocar en una calle de la ciudad de Tel Afar.

Mientras en Mosul, capital de Nínive, un policía fue asesinado por un grupo desconocido, que atacó con armas con silenciadores a una patrulla en la céntrica zona de Al Kornish.

En el sur de esa misma ciudad, un grupo armado mató a tiros a un abogado y a uno de sus hijos en la vivienda de las víctimas, ubicada en el barrio Palestina.

Irak es escenario de un repunte de la violencia con frecuentes ataques dirigidos contra objetivos chiíes y fuerzas de seguridad, entre otros, desde la retirada de las tropas estadounidenses en diciembre pasado.