El ministro de Justicia de Chile, Teodoro Ribera, se reunió hoy con las autoridades de Bolivia para coordinar la repatriación a fines de este mes de 460 reclusos bolivianos que fueron indultados en ese país, informaron hoy fuentes oficiales.

Para tratar los detalles del operativo, Ribera se reunió con los ministros de Gobierno, Carlos Romero; de Justicia, Cecilia Ayllón, y con el vicecanciller, Juan Carlos Alurralde.

Los beneficiados son sobre todo los que se denominan "mulas" que intentaban llevar drogas por primera vez hacia Chile y que principalmente provienen de las regiones de Santa Cruz y Cochabamba y en menor número de La Paz, indicó Ribera a los periodistas.

Los reclusos serán liberados en la frontera sin esposas, ni grilletes para proteger sus derechos humanos y llevarán sus certificados de salud y el dinero ahorrado en las cárceles chilenas.

El grupo de los bolivianos es el mayor entre los cerca de mil extranjeros, de 28 distintas nacionalidades, que serán beneficiados con la ley de indulto aprobada en Chile, agregó el ministro chileno.

Los que aceptaron acogerse al indulto prometieron no volver a delinquir, ni a regresar a Chile en los próximos diez años.

Las autoridades bolivianas recibirán información completa sobre los antecedentes de todos los beneficiados para saber si alguno de ellos debe ser detenido en Bolivia si tiene denuncia en contra.

Según Ribera, nadie que haya cometido delitos de asesinato, secuestro o violación podía acogerse al beneficio y agregó que espera que el operativo en el caso boliviano sea exitoso como ocurrió con el reciente envío de 260 peruanos a su país.

El ministro boliviano de Gobierno, Carlos Romero, destacó por su parte la política de Chile para buscar la rehabilitación social de los reclusos y confirmó que si entre los indultados hay personas que deben responder por delitos cometidos en el país serán detenidos cuando pasen la frontera.