Los indígenas colombianos esperan que el presidente Juan Manuel Santos asuma hoy el "gran reto de trabajar por la paz" en la reunión pública de acercamiento que mantendrá con los aborígenes en un resguardo del suroeste del país.

"Esperamos que el presidente Juan Manuel Santos pueda asumir el gran reto de trabajar por la paz para Colombia y, de manera especial, para el (departamento del) Cauca", dijo a Efe el consejero mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), Jesús Chávez.

El Cric y la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin, de autoridades del pueblo de los nasas) serán los anfitriones de Santos en el encuentro que el gobernante mantendrá hoy por la tarde con aborígenes reunidos en La María, resguardo en la población de Piendamó.

Más de 12.000 personas están concentradas desde el sábado pasado en este asentamiento, el más representativo de los nasas o paeces, que lo declararon "territorio de convivencia, diálogo y negociación".

Los aborígenes participan en el llamado Encuentro Nacional Indígena por la Defensa de la Madre Tierra, que debía concluir el martes con una reunión con el presidente Santos.

El portavoz del Ejecutivo ante los indígenas, el ministro del Interior, Federico Renjifo, viajó la víspera a La María para informarles que el gobernante había decidido ir hoy al resguardo para reunirse con ellos.

La visita será la segunda en un mes que Santos hace a la zona indígena del norte del Cauca, afectada por un recrudecimiento del conflicto interno que llevó a los nasas a declararse en "resistencia permanente" para exigir la salida de todos los "actores armados".

El problema del conflicto armado y los derechos humanos es uno de los asuntos que está en la agenda de la reunión de Santos con los indígenas, cita que tomará unas tres horas y en la que también se abordarán cuestiones como la autonomía de los aborígenes y la tierra.

"Hemos dicho que nuestra propuesta de paz es un trabajo integral, (porque) no es suficiente acallar los fusiles", apuntó el consejero Chávez, cuyo pueblo reclama la salida tanto de militares como de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que se enfrentan en las tierras ancestrales de los nasas.

Sin embargo, el Gobierno ha descartado la posibilidad de que la fuerza pública sea retirada.

La iniciativa también comprende que el control del territorio sea asumido de manera plena por la Guardia Indígena, cuerpo propio de seguridad que lleva bastones de madera.

Chávez apuntó que se trata de un proyecto integral para todos los pueblos aborígenes colombianos, que suman 102, con casi 1,4 millones de habitantes.

"El movimiento indígena está haciendo ese esfuerzo de indicar que sí es posible conseguir la paz sin armas, con capacidad organizativa, control territorial y con la búsqueda de la salida negociada al conflicto", apuntó el consejero mayor del Cric.

Chávez subrayó que espera que Santos "pueda entender, comprender y asumir todos los problemas que aquejan a los pueblos indígenas, y pueda colocar a sus ministros a solucionar los problemas".