Los miles de jóvenes inmigrantes irregulares que desean acogerse al programa de los soñadores, anhelado por muchos de ellos para evitar la deportación y en algunos casos hasta conseguir un permiso temporal de trabajo, comenzaron el miércoles a informarse o presentar solicitudes en todo Estados Unidos.

En Chicago, Arturo Godínez, un joven de 19 años oriundo de México, hizo fila durante varias horas fuera del centro de recreo Navy Pier para participar en un seminario con información sobre el nuevo mecanismo.

Los asistentes en los encuentros informativos dicen que pueden ayudar en los trámites a 1.500 personas, pero son muchas más las presentes.

Godínez fue llevado a Estados Unidos cuando era niño. Ha tenido varios trabajos menores, pero le gustaría tener un empleo firme y cree que el programa le ayudará a conseguirlo.

Existen cálculos de que alrededor de 1.760.000 personas tienen posibilidades de ingresar al programa.

El presidente Barack Obama anunció en junio el establecimiento del programa ante los intentos fallidos por lograr la aprobación en el Congreso del proyectos de ley conocido como DREAM Act.

El programa permite suspender por dos años las deportaciones de jóvenes inmigrantes sin permiso para estar en Estados Unidos, pero bajo ciertas condiciones. Los beneficiarios, que por extensión son llamados "Dreamers" (soñadores), deben ser personas cuyos padres los llevaron sin autorización a Estados Unidos cuando eran niños.

En Massachusetts, cientos de residentes se preparaban para reunirse en Chelsea a fin de informarse sobre cómo beneficiarse del programa. La encuentro del miércoles es el primero de tres foros comunitarios en los que abogados especializados en temas migratorios explicarán los detalles.

Se espera que el programa beneficie directamente a más de 12.200 inmigrantes sin autorización legal para residir en el país residentes en Massachusetts que llegaron cuando eran niños.

El programa emocionó a Conrado Santos, quien llegó a Estados Unidos con sus padres hace casi 12 años, cuando tenía 13, en busca de prosperidad económica.

El Movimiento de Estudiantes Inmigrantes, con sede en Boston, se unirá a otras organizaciones comunitarias, así como a funcionarios de la ciudad de Boston, para anunciar el miércoles la apertura de centros gratuitos en el estado para ayudar a los inmigrantes sin permiso legal a llenar las solicitudes para recibir el beneficio federal. Los primeros ocho centros ofrecerán servicios legales en el este de Boston, Lawrence, Lynn y New Bedford, dijo Santos.

Los papeles para presentarse se pueden descargar desde la página en internet del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos. Los solicitantes deben pagar 465 dólares y proporcionar una prueba de identidad y elegibilidad.

La decisión sobre una solicitud puede tomar varios meses, y los inmigrantes han sido advertidos de no salir del país mientras su solicitud está pendiente.