Un tribunal oral de la norteña provincia argentina de La Rioja tiene previsto iniciar este jueves un juicio por el crimen de dos sacerdotes ocurrido en la última dictadura militar, aunque hay dudas sobre la comparecencia de dos de los tres acusados.

Fuentes judiciales consultadas por Efe señalaron que "de momento" el juicio comenzará este jueves, aunque admitieron que el inicio del proceso podría ser nuevamente postergado, tal como sucedió hace una semana, por el estado de salud de dos de los tres imputados.

Se trata de Luciano Benjamín Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército, apartado ya de otros juicios de lesa humanidad por razones médicas, y del excomisario Domingo Benito Vera, que permanece ingresado en un hospital de La Rioja.

Ambos están acusados junto al excomodoro Luis Fernando Estrella por el secuestro, torturas y asesinato de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, perpetrado en julio de 1976, durante el último régimen militar (1976-1983), en la localidad riojana de Chemical.

El proceso oral, por el que se espera desfilen cerca de un centenar de testigos, será presidido por los jueces José Camilo Quiroga Uriburu, Jaime Díaz Gravier y Carlos Julio Lescano y por decisión del tribunal no será televisado.

Conocidos como los "mártires de Chemical", Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville fueron secuestrados la noche del 18 de julio de 1976 por civiles armados que se identificaron como miembros de la Policía y al día siguiente sus cuerpos, con claros signos de tortura, fueron hallados a pocos kilómetros de Chemical.

Murias, Longueville y un laico, Wenceslao Pedernera, formaban parte de la misión pastoral del obispo Enrique Angelelli, cuya muerte en un supuesto accidente de tránsito es ahora objeto de una investigación judicial por homicidio.

Una semana después del crimen de los dos sacerdotes, el cuerpo de Pedernera, también con signos de haber sido torturado, fue encontrado en la localidad riojana de Chilecito.

Murias era un sacerdote franciscano nacido en la central provincia de Córdoba, mientras Longueville, nacido en Francia, se trasladó para ejercer su misión en Argentina y ambos trabajaban con Angelelli, conocido por su labor pastoral entre los pobres.

Angelelli, obispo de La Rioja, falleció el 4 de agosto de 1976, cuando la camioneta en el que viajaba junto al sacerdote Arturo Aído Pinto volcó.

Según las investigaciones judiciales, el obispo llevaba en el vehículo documentación sobre los asesinatos de Murias y Longueville, ocurridos dos semanas antes.

Hace dos años la Justicia reabrió la causa por la muerte de Angelelli y en julio pasado la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba determinó que el "homicidio" del obispo y la "tentativa de asesinato" de Pinto se enmarcaron "en el plan sistemático de eliminación de personas desplegado por las Fuerzas Armadas" durante el régimen de facto.

Por esta última causa están bajo investigación, además de Menéndez y Estrella, el exdictador Jorge Rafael Videla.

Menéndez, de 84 años, acumula seis condenas a prisión perpetua por delitos perpetrados durante la dictadura.

La semana pasada un tribunal de la norteña provincia de Tucumán le apartó de un juicio por crímenes de les humanidad debido a que pericias médicas constataron que el exgeneral no estaba en condiciones de salud para afrontar el proceso.