Guatemala ha dejado de ser un país de trasiego y se ha convertido en un productor de drogas, asegura el ministro de Gobernación (Interior), Mauricio López, tras el decomiso en un puerto del Pacífico de un cargamento de pasta para elaborar cocaína.
Las autoridades guatemaltecas están en alerta debido a la incautación, entre el lunes y martes últimos, de la pasta de cocaína en Puerto Quetzal, a unos 105 kilómetros al sur de la capital, dijo López a los diarios locales Prensa Libre y Siglo Veintiuno, que hoy publican sus declaraciones.
La droga, que suma 17,6 toneladas, fue hallada en 80 toneles dentro de un contenedor que llegó el pasado 16 de julio procedente de Taiwán, luego de hacer una escala en Panamá, según las primeras investigaciones.
López dijo que tras el decomiso, el primero de pasta de cocaína, "cambia la idea que tenían de que Guatemala sólo era utilizado para el trasiego".
"Ahora sabemos que hay un plan B, el cual consiste en producir la cocaína en su última fase en los lugares cercanos a los mercados", aseguró.
Según el ministro, "Guatemala dejó de ser un lugar de trasiego de droga y ahora se ha convertido en un productor de estupefacientes, y prueba de ello han sido los laboratorios clandestinos que se han descubierto y destruido en el país".
El funcionario afirmó que los carteles del Pacífico o de Sinaloa (México), podrían ser los que dominan el tráfico de drogas en el Puerto Quetzal, donde fue localizada la pasta para elaborar cocaína y donde se han incautado toneladas de precursores químicos este año.
El analista político guatemalteco Miguel Ángel Sandoval dijo hoy a Acan-Efe que no cree que Guatemala se haya convertido de un momento a otro de un país de trasiego de drogas a productor, porque no se han detectado laboratorios importantes.
En su opinión, para decir que Guatemala es un país productor de droga se tienen que hacer investigaciones y dar pruebas.
Considera que el aumento del trafico de estupefacientes en el país pueda deberse al combate al narcotráfico que realiza México, aunque aclaró que en realidad "estamos ante una red global del narcotráfico".
El cargamento de pasta de cocaína decomisado por las autoridades llegó camuflado como barniz con destino a una empresa importadora identificada como Adler Rading, que funciona en el sur de Ciudad de Guatemala.
Según López, aún no se ha podido estimar el valor de lo incautado, y calificó como "un duro golpe" al narcotráfico el decomiso en Puerto Quetzal, pero todavía no hay detenciones.
El ministro no descarta que el narcotráfico haya "comprado voluntades de varios funcionarios y algunos empleados de la portuaria". ACAN-EFE.









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