Mohamed Ahmed Noor, alcalde de una de las ciudades más destruidas del mundo, Mogadiscio, está convencido de que la capital somalí podría ser "como Hong Kong o Tokio en cinco años" si se cuenta "con un liderazgo honesto y fuerte".

Durante una entrevista en tono distendido con varios periodistas extranjeros desplazados a Mogadiscio, Noor afirmó que, para impulsar la incipiente reconstrucción de la ciudad y convertirla en una gran urbe, hacen falta "infraestructuras, energía y agua limpia" y que, una vez conseguidas, "los somalíes harán el resto".

El regidor apostó por el capital de los numerosos somalíes de la diáspora para reconstruir la ciudad y el país, ya que "el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional conceden préstamos con malas condiciones, que crean crisis".

Tras dos décadas de guerra, los habitantes de la maltrecha ciudad están "reparando y rehabilitando sus casas. Antes se podía oír fuego de morteros, pero ahora se escuchan martillos y clavos", señaló con optimismo el primer edil de Mogadiscio.

"Ahora -prosiguió- verás que cada bar, restaurante u hotel está lleno de gente. La gente bromea y se ríe. La gente está regresando a la ciudad, mirando al futuro llena de esperanza. Eso es un cambio".

Un cambio también vivido por el propio Noor, que regentaba un cibercafé en Londres antes de entrar en política de la mano del Partido Laborista británico, y que volvió a su Somalia natal hace dos años para dirigir el Consistorio de Mogadiscio.

"Me fui a Londres como refugiado, en busca de asilo, y me reuní con mi familia en 1993, tres años después de que ellos se fueran. Era un entorno extraño, hacía mucho frío y yo vengo de un país cálido", rememora Noor, que tiene una esposa y cinco hijos.

Durante sus casi veinte años de estancia londinense, el ahora alcalde de Mogadiscio abrió "una oficina para ayudar a miembros de la comunidad somalí, que sigue activa", pero no pudo resistir la tentación de volver para tratar de cambiar la situación en Somalia.

"Nací -dijo- y crecí aquí, cuando Mogadiscio era una de las mejores ciudades sobre la faz de la Tierra. Cuando vi lo que pasaba, me pregunté qué podía hacer para contribuir a mejorar la situación y resultó que tenía que volver e involucrarme en la política somalí".

Preguntado sobre la inseguridad en las calles de la capital, Noor subrayó que "hay menos terrorismo que en Kabul, Islamabad o Bagdad", y mucho menos desde la retirada de la milicia radical islámica Al Shabab en agosto de 2011, hecho que ha acelerado la reconstrucción.

"Ha habido rachas -aseveró- en las que en Mogadiscio no se ha producido robos o asesinatos durante 72 horas. En Londres no pasa eso, ni en Nueva York, ni en Río de Janeiro, ni en México DF. Mogadiscio no es como lo retrata la prensa".

Sobre el futuro de la capital somalí -antaño una perla que combinaba la herencia árabe con la arquitectura de la exmetrópoli, Italia, y las amplias avenidas de los "tiempos soviéticos" del dictador Mohamed Siad Barre-, Noor se mira en el espejo de Estambul.

De hecho, Turquía se está haciendo cargo de buena parte de la reconstrucción de las principales infraestructuras de la ciudad.

"Estambul es una ciudad preciosa y bien gestionada. Mucho mejor que otras capitales europeas. Nos hemos hermanado con ella", comentó el regidor, designado para el cargo hace dos años por el presidente del Gobierno Federal de Transición somalí, Sharif Sheikh Ahmed.

Noor solicitó a su homólogo de Estambul que enviara planificadores urbanos para crear "un plan maestro" que sirva convertir la ciudad en la joya del África Subsahariana, motivo por el cual 14 expertos turcos se desplazaron a la capital somalí.

No falto de ideas para acelerar la vuelta a la normalidad de Mogadiscio, el alcalde hizo un guiño a España: "Si conoces a un millonario español -bromeó-, le podríamos ofrecer el Hotel Uruba (actualmente en ruinas y base de soldados de la misión de la Unión Africana en Somalia) y esa hermosa zona (para que la restaure)".

Todo eso porque el primer edil cree que Mogadiscio es el corazón de Somalia y, que si ésta se estabiliza y desarrolla, "todo el país lo hará".

Antes de despedirse, Noor pide a los periodistas españoles presentes que hablen con "el jefe del Real Madrid" para que invierta en los jóvenes somalíes y cree futuras estrellas del balompié africano.

Y es que el optimista alcalde de esta ciudad en ruinas cree que Somalia y Mogadiscio pueden aspirar a un futuro brillante.

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Por Javier Triana