Miles de jóvenes que ingresaron sin autorización a Estados Unidos se preparan el miércoles para iniciar la solicitud de suspensión temporal de sus deportaciones bajo un nuevo programa federal.

Organizaciones de ayuda a inmigrantes, congresistas de varios estados y activistas prepararon sesiones informativas para "dreamers" en ciudades como Miami, Chicago o Elisabeth (Nueva Jersey). Se planean actos similares en Los Angeles, Portland (Oregón) y Washington.

El miércoles entra en vigor un programa anunciado en junio por el presidente Barack Obama que ofrece la suspensión de deportaciones durante dos años, con posibilidad de renovación, para jóvenes que fueron traídos por sus padres a Estados Unidos sin autorización cuando eran niños.

Los jóvenes que cumplan una serie de requisitos y obtengan esa ayuda podrán también obtener un permiso de trabajo temporal.

Se calcula que 1,76 millón de jóvenes en el país podrían beneficiarse de la nueva iniciativa.