El Gobierno canadiense canceló hoy la entrega de 2 millones de dólares destinados a ayuda médica a Siria, tras denuncias de que el grupo que iba a recibir el dinero tiene vinculación con una organización caritativa a la que se relacionó en el pasado con Al Qaeda.

La semana pasada el ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, John Baird, anunció que ese país donaría 2 millones de dólares en ayuda médica a un grupo llamado Canadian Relief for Syria (CRS), a pesar de que el grupo no está reconocido en Canadá como una organización caritativa.

Baird realizó el anuncio durante un viaje a la región que incluyó una visita a un campo de refugiados sirios en Jordania.

Entonces el Gobierno canadiense dijo a través de un comunicado que la ayuda "proporcionará suministros médicos a doctores y personal sanitario en Siria" para los civiles afectados por el conflicto.

Pero medios de comunicación canadienses denunciaron poco después que CRS estaba supuestamente ligado a Human Concern International (HCI), una organización caritativa establecida en 1980 para ayudar a los afganos refugiados en Pakistán.

En el pasado HCI estuvo dirigida por Ahmed Said Khadr, un ciudadano canadiense de origen paquistaní que murió en 2003 en Pakistán en un ataque de las fuerzas de seguridad paquistaníes contra un grupos de talibanes.

Khadr era, hasta su muerte, el jefe financiero de Al Qaeda y cercano colaborador de Osama bin Laden, y uno de sus hijos, Omar, es el "niño soldado" canadiense que permanece en la prisión de Guantánamo tras ser condenado por la muerte en Afganistán de un militar estadounidense.

A pesar de las denuncias, el primer ministro canadiense, Stephen Harper, defendió el lunes la concesión de la ayuda a CRS y dijo que el grupo "tiene las conexiones apropiadas para entregar ayuda en el terreno".

Harper añadió que Canadá verifica a todas las organizaciones a las que concede dinero.

Grupos dedicados a la ayuda internacional también criticaron que la ayuda canadiense estuviera supuestamente destinada a los rebeldes sirios en vez de entregar "ayuda neutral" a los civiles sirios como se había indicado en el anuncio inicial.

Ante las críticas, Baird anunció hoy la cancelación de la entrega de los 2 millones de dólares a CRS.

"Queríamos asegurarnos que los suministros podrían llegar a las víctimas del régimen de Al Asad en la mejor forma posible y que no iría a parar a cosas como almacenes o infraestructura", dijo hoy Baird durante un encuentro con los medios de comunicación.

Baird añadió que Canadá, uno de los países occidentales que más ha criticado al régimen sirio, "encontrará alternativas" para entregar la ayuda y que la ayuda nunca tuvo la intención de ayudar al esfuerzo militar de los rebeldes.

Desde que en marzo de 2011 se inició una revuelta contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, se han producido más de 15.000 muertos en Siria, así como decenas de miles de desplazados a los vecinos Turquía y Líbano y más de un millón de desplazados internos.