Con dos goles de Alexandre Pato en la recta final, Brasil venció el miércoles 3-0 a Suecia en un partido amistoso que marcó la despedida del histórico estadio Rasunda.

Pato anotó a los 85 y 87 minutos, mientras que Leandro Damiao adelantó a los brasileños a los 32 tras cabecear un centro de Neymar.

Tras entrar como suplente, Pato marcó de cabeza su primer gol y luego transformó un penal tras ser derribado dentro del área por Pontus Wernbloom.

El partido fue el último en el estadio Rasunda de Estocolmo, sede de la final del Mundial de 1958 entre Brasil y Suecia. Varios jugadores que estuvieron presentes en ese partido, entre ellos Pelé, estuvieron como invitados de honor el miércoles en el Rasunda, que será demolido.

La verdeamarela llegó con la mayor parte de los jugadores que perdieron 2-1 el sábado pasado ante México en la final de los Juegos Olímpicos de Londres.

"Queríamos dejar una buena impresión y creo que la selección hizo un buen partido, creamos muchas ocasiones y anotamos tres goles", dijo el técnico de Brasil Mano Menezes. "Ahora tenemos que seguir mejorando nuestro nivel".

Brasil dominó el primer tiempo con Neymar causando problemas a una selección sueca que echó de menos al artillero Zlatan Ibrahimovic.

Al delantero brasileño se le anuló un gol por posición adelantada a los 19 minutos. Justo después de la media hora, se movió por la izquierda y puso un centro que Damiao remató para abrir el marcador.

Suecia despertó tras el gol y creó una serie de oportunidades antes del descanso, entre ellas una bonita combinación de pases entre Ola Toivonen y Marcus Berg que estuvo a punto de nivelar el duelo.

El ritmo bajó en el segundo tiempo, cuando ninguno de los dos equipos pudo generar claras ocasiones de gol hasta que Pato recibió anotó de cabeza el segundo de Brasil. Los jugadores suecos protestaron al señalar que Pato se encontraba adelantado al momento en que recibió el balón.

Pato marcó el 3-0 de penal con un disparo alto y por el medio.