Los precios al por mayor aumentaron en julio en Estados Unidos frente a los de junio, aunque el encarecimiento de los automóviles y los alimentos fue compensado por una baja en los energéticos.

El índice de precios al por mayor aumentó el mes pasado un 0,3% ajustado por la estacionalidad, dijo el martes el Departamento del Trabajo. En junio aumentó un 0,1%.

En general, la inflación sigue siendo leve, lo que da a la Reserva Federal espacio para mantener bajos los tipos de interés a fin de fomentar el crecimiento económico.

Los precios de la energía bajaron por quinto mes consecutivo y los de la gasolina se contrajeron un 3,1% en julio.

Los precios al por mayor subieron solamente un 0,5% en los últimos 12 meses, la cifra más baja desde octubre de 2009, tras hacerlo un 7,1% en julio.

Con la exclusión de la energía y los alimentos, los precios al por mayor subieron un 0,4% en julio respecto a junio.

El precio de los automóviles aumentó un 1,1% y el de las camionetas pickup un 1,6%, su mayor salto desde noviembre de 2009.

Un factor preocupante es que el precio de los alimentos subió un 0,5% el mes pasado, igual que en junio. Ello sugiere que la sequía en el centro del país ha elevado los precios, especialmente los del maíz y la soya.

El precio del maíz aumentó un 34,5% en julio, el mayor salto desde octubre de 2006.

Empero, los precios de la alimentación pueden fluctuar y los economistas restaron importancia al encarecimiento. En los últimos 12 meses los alimentos han subido un 2,4%.

Con la exclusión de la energía y los alimentos, los precios subieron un 2,5% en los últimos 12 meses concluidos en julio, la menor alza desde junio de 2011.

Una inflación baja significa que los consumidores disponen de más dinero discrecional, lo que beneficia la economía, pero el encarecimiento del maíz podría afectar el precio de los alimentos en los próximos meses. El maíz es utilizado en la elaboración de una amplia gama de artículos, desde productos cosméticos a sodas, golosinas y otros alimentos. Además, es usado para alimentar al ganado vacuno y porcino, cuyos precios se dispararon en julio.