Robert Pattinson protagonizó hoy la tradicional ceremonia de apertura de la bolsa de Nueva York, donde se agolparon decenas de curiosos para poder ver al codiciado actor británico promocionando su última película, "Cosmopolis", en la que encarna precisamente a un "tiburón" de Wall Street.

En una de sus primeras apariciones públicas desde que salió a la luz la infidelidad de su novia, Kristen Stewart, el conocido vampiro de la saga "Crepúsculo" fue el encargado de dar el tradicional campanazo con el que se dan comienzo a las contrataciones en el parqué neoyorquino.

Enfundado en un sobrio traje con corbata azul, Pattinson se convirtió en el protagonista indiscutible del arranque de la sesión en Wall Street, donde el ajetreo habitual de los corredores de bolsa quedó temporalmente paralizado para dar paso a la habitual expectación que suscita el londinense.

El actor acudió hasta la bolsa neoyorquina acompañado del aclamado director David Cronenberg para promover "Cosmopolis", un thriller basado en una novela de Don DeLillo en el que encarna a Eric Packer, un joven brillante dedicado a las altas finanzas que recorre Nueva York en una limusina blanca.

Pattinson presentó el lunes en la Gran Manzana esa cinta, que se estrenará en las salas estadounidenses el próximo 17 de agosto, y concedió su primera entrevista desde que su novia reconociera haberle sido infiel con el cineasta Rupert Sanders, casado y de 41 años, que la dirigió en la película "Blancanieves y el cazador".

El actor se enfrentó a las difíciles preguntas del humorista de "Daily Show" Jon Stewart, quien trató de consolarle con un enorme helado e indagar sobre su estado emocional, aunque él apenas pronunció palabra al respecto y se limitó a bromear que debería haber contratado a un publicista para preparar la entrevista.

"Dios pensaba que me había preparado esto. ¡Tenía lista hasta una broma!", declaró Pattinson, quien reconoció que "para cada entrevista incómoda, los actores normalmente tienen un guión preparado", por lo que volvió a lamentar no haber recibido la ayuda de algún experto para pasar el mal trago.

El conocido humorista estadounidense, que por casualidad comparte apellido con la que fuera novia de Pattinson durante cerca de tres años, concluyó que el actor británico está mejor solo, aunque éste no confirmó ni negó que haya puesto fin a la relación después del escándalo.