El secretario de Defensa de EE.UU, Leon Panetta, expresó hoy su "preocupación" por los recientes ataques insurgentes camuflados de tropas afganas y destacó que la intención es "minar la confianza entre la fuerzas de la coalición y las fuerzas afganas".

"Una de las razones por la que los talibanes están atacando de esta manera es el éxito de nuestros socios afganos en el campo de batalla. La realidad es que no han sido capaces de recuperar territorio perdido, por lo que recurren a este tipo de ataques para crear caos", explicó Panetta.

En una rueda de prensa conjunta con el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., Panetta destacó el creciente papel de las fuerzas de seguridad nacional afganas (ANSF) en la lucha contra los insurgentes.

"Por esa razón, nuestros enemigos han tratado de minar la confianza entre las fuerzas de la coalición y las Fuerzas Armadas" afganas, agregó Panetta.

En los últimos meses han aumentado los casos de miembros de las fuerzas de seguridad afganas que atacan a las tropas internacionales, encargadas de su formación y con las que colaboran en operaciones conjuntas.

El último caso tuvo lugar el pasado 10 de agosto, cuando tres soldados estadounidenses de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) murieron víctimas del ataque de un uniformado afgano en Helmand, en el sur de Afganistán.

"Estoy muy preocupado por estos incidentes, ambas partes lo estamos, tanto por las vidas perdidas como por el potencial daño a los esfuerzos de nuestra alianza", añadió Panetta.

Sin embargo, precisó, "no permitiremos que esta clase de intimidación socave nuestros esfuerzos por fortalecer la ANSF y para que se asuman más liderazgo".

Por último, reiteró los avances con el Gobierno paquistaní en la cooperación transfronteriza y destacó la importancia de la decisión de ese país de abrir las líneas de suministro de la OTAN para que sus camiones transiten a través de la frontera con Afganistán.

La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN comenzó en julio de 2011 la retirada del país y tiene previsto trasferir por completo las competencias de la seguridad al Ejército y Policía afganos en 2014.