Un juez federal del sur de la Florida negó a la narcotraficante mexicana Sandra Avila Beltrán la posibilidad de esperar el juicio en libertad bajo fianza y ordenó que permanezca detenida en una prisión de Miami.

En una audiencia realizada en los tribunales federales, el juez Patrick White aceptó uno de los dos pedidos que le formuló la defensa de Avila y dispuso que la audiencia para que la fiscalía presente los cargos formales sea el 14 de septiembre.

Negó, no obstante, la solicitud de liberarla bajo fianza al considerar que podría huir de Estados Unidos.

"No creo que (Avila) sea un riesgo para la comunidad", expresó el magistrado al considerar los factores que podrían incidir en su decisión de dejarla encarcelada. Sin embargo, aclaró que existe "el riesgo de que pueda tomar un avión" y huir del país.

La fiscal Cynthia Wood dijo que Avila no tiene lazos ni familiares en Estados Unidos, por lo que podría tomar un avión para irse en caso de que quedara en libertad. "Estamos buscando que permanezca detenida previo al juicio".

La resolución de posponer un mes la audiencia donde se presentan las acusaciones formales le da más tiempo a la defensa para presentar su caso. El abogado Stephen Ralls espera recibir próximamente documentos de México que mostrarían que su cliente no participó en una asociación ilícita para importar al menos cinco kilogramos de cocaína, como alega la fiscalía.

Avila, conocida en su país como "la Reina del Pacífico", fue extraditada el jueves y al día siguiente efectuó su primera comparecencia en un tribunal.

La presunta narcotraficante apeló órdenes de extradición alegando que no podía ser juzgada nuevamente por los cargos de los que ya fue absuelta por jueces mexicanos, entre ellos la confiscación de toneladas de cocaína en un buque en Manzanillo en 2001.

La extradición fue concedida en junio de 2012 con la inclusión de más cargos relacionados con varias confiscaciones de cocaína en Chicago.

Un jurado investigador de Estados Unidos presentó dos cargos contra Avila: asociación ilícita para importar al menos cinco kilogramos de cocaína, y posesión de al menos cinco kilogramos de cocaína con intención de distribuirlos. El caso fue abierto en los tribunales de Miami en el 2004 y también figuran otros seis acusados. Cinco de ellos se declararon culpables y fueron condenados, y uno permanece prófugo.

Para el abogado Ralls, "la evidencia (de la fiscalía) es muy débil. Una llamada de teléfono interpretada por el informante... No tienen pruebas ni indicios de que estuvo involucrada", señaló después de la audiencia.

La pena mínima por los cargos de narcotráfico que enfrentaría la mexicana es de 10 años de prisión, y la máxima podría llegar hasta prisión perpetua.

Avila permaneció esposada y con grilletes en sus pies durante la audiencia. Estaba vestida con el tradicional traje beige de camisola y pantalón que llevan los presos, la presunta narcotraficante parecía tranquila y escuchó la audiencia con auriculares que le permitían obtener una traducción simultánea al español.

El caso de Avila atrajo la atención de los mexicanos porque es sobrina de Miguel Angel Félix Gallardo, conocido como "El Padrino" del narcotráfico en México, quién está en prisión purgando una condena de 40 años por crímenes y el asesinato del agente de la agencia antidrogas Enrique Camarena en 1985.

La mujer mantuvo un romance con el colombiano Juan Diego Espinoza, lo cual expertos dicen estableció los lazos entre el cártel de Sinaloa y el cártel colombiano Norte del Valle.

"Ella no tiene nada que ver con el narcotráfico", dijo su abogado, Ralls. "Ella nació en una comunidad donde hay mucho narcotráfico, pero ella no tiene nada que ver con eso", sostuvo el defensor.

___

Gisela Salomón está en Twitter como http://www.twitter.com/giselasalomon