La tormenta tropical "Kai-Tac" provocó hoy nuevas inundaciones y aludes de tierra a su llegada al norte de Filipinas, mientras el país se recupera de las riadas que causaron al menos 95 muertos y 3,7 millones de afectados en la última semana.

Según el servicio filipino de meteorología (Pagasa), "Kai-Tac" tocó tierra de madrugada en el noreste de la isla de Luzón dejando unas precipitaciones de 35 milímetros y arrastrando vientos de entre 60 y 100 kilómetros por hora.

Según la Oficina de Defensa Civil de la región de Ilocos, al menos cuatro municipios sufren fuertes inundaciones a causa de la tormenta mientras que una de las principales carreteras de la región ha tenido que ser cortada debido a varios desprendimientos de tierra.

Las autoridades han declarado la alerta dos sobre un máximo de cinco en 16 provincias del norte de Luzón y han pedido a las personas que residen en zonas bajas o cerca de las laderas de las montañas que abandonen sus hogares por precaución.

La capital, Manila, que sufrió fuertes inundaciones hace una semana, ha quedado por el momento excluida de la zona de riesgo, aunque ha llovido con fuerza en varias zonas desde la pasada noche.

La tormenta cruza ahora las provincias más septentrionales del país y se espera que salga del archipiélago durante la tarde de hoy en dirección al sur de China.

Estas inundaciones agravan los daños causados por las riadas que afectaron hace una semana a más de 3,7 millones de personas, de las que más de 300.000 siguen refugiadas en 808 centros de evacuación, según los últimos datos del Gobierno.

Las autoridades sanitarias redoblan esfuerzos para frenar una posible epidemia de leptospirosis, una enfermedad infecciosa que se contagia en zonas inundadas a través de la orina de las ratas y otros animales urbanos.

Al menos 14 personas han sido infectadas por este mal mientras que otras 8.000 que han sufrido síntomas como la fiebre alta o dolores musculares están recibiendo un tratamiento preventivo con antibióticos.

Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres, las riadas han tenido un coste económico de al menos 2.263 millones de pesos (43,8 millones de euros o 53,9 millones de dólares) por los destrozos en infraestructuras y agricultura.

El chabolismo, la acumulación de basura en el alcantarillado y las malas infraestructuras convierten en desastres las lluvias monzónicas que todos los años causan numerosas víctimas entre mayo y octubre en Filipinas.