La secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valérie Amos, inició hoy una visita de tres días a Siria con una reunión con varios cargos del Gobierno del presidente Bachar al Asad y pidió que ambas partes del conflicto garanticen la protección de los civiles.

Amos pidió al Gobierno y a la oposición armada que "respeten el derecho humanitario internacional y sus provisiones, que subrayan la importancia de proteger a los civiles, hombres, mujeres y niños normales que están atrapados en la crisis", según un comunicado de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

La jefa humanitaria de la ONU se entrevistó con el primer ministro sirio, Wael al Halqi, a quien le transmitió "la importancia de los principios de imparcialidad e independencia que sustentan el trabajo humanitario" y la necesidad de que los trabajadores humanitarios lleguen "a todos los afectados por el conflicto".

Además de con Al Halqi, reciente sustituto de Riad Hiyab, quien desertó a principios de mes, también se reunió con el viceministro sirio de Asuntos Exteriores, Faisal Mekdad, y con el ministro de Reconciliación Social, Ali Haidar.

Amos visitó asimismo las escuelas que acogen a cientos de desplazados en el distrito de Al Zahera en Damasco, donde se encontró con "personas que necesitan agua, saneamiento, ayuda médica y comida", según la OCHA.

"Están asustados. Muchos no tienen un hogar al que regresar y necesitan desesperadamente más ayuda y apoyo", dijo Amos en el mismo comunicado, en el que se detalla que el Gobierno sirio ha calculado en 1,2 millones de personas las que viven en alojamientos temporales o con familias que las han acogido.

Amos también mantuvo un encuentro con el jefe de la Misión de Observación de las Naciones Unidas en Siria (UNSMIS), Babacar Gaye, y con el presidente de la Media Luna Roja siria, Abdulrahman Attar, cuya organización coordina con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) el envío de ayuda humanitaria a las zonas más afectadas por la violencia en Siria.

Ante Attar, la experta humanitaria destacó el "coraje" de los trabajadores y voluntarios de la Media Luna Roja siria, quienes "lideran la respuesta humanitaria en Siria enfrentándose a grandes peligros y dificultades cada día".

La visita de Amos se produce mientras continuaron los duros choques entre las fuerzas del régimen sirio y los rebeldes del Ejército Libre Sirio (ELS) en la ciudad de Tafas, en la provincia meridional de Deraa.

Esa provincia, fronteriza con Jordania, es uno de los principales feudos opositores desde que en ella estallaron las primeras protestas contra el presidente sirio en marzo de 2011.

Además, varias personas han muerto este martes en la provincia nororiental de Deir al Zur, así como en las cercanías de Damasco, según indicaron los Comités de Coordinación Local, mientras que las fuerzas leales a Al Asad volvieron a combatir contra los rebeldes en la ciudad de Alepo, corazón económico del país.

Tras su reuniones en Siria, Amos se desplazará al Líbano, donde se encontrará con refugiados y estudiará la manera de prestarles asistencia en colaboración con las autoridades libanesas.

La ONU estima que alrededor de 2 millones de civiles se han visto afectados de una u otra manera por el conflicto sirio, con más de un millón y medio de desplazados en el interior del país.

Más de 140.000 sirios han decidido salir del país y se encuentran como refugiados en Líbano, Jordania, Turquía e Irak.