La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) condenaron hoy el recrudecimiento de la violencia contra la población del valle colombiano del Cauca e instaron a las autoridades de ese país a avanzar en el proceso de diálogo.

El llamamiento pide al Gobierno que, además de garantizar el derecho internacional humanitario, haga avanzar la negociación entablada sobre la presencia militar en la zona, bloqueada por la exigencia indígena de tratar directamente con el presidente Juan Manuel Santos.

La FIDH y la OMCT recordaron que la población indígena cada vez está más afectada por la intensificación de los enfrentamientos entre el Ejército Nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), y subrayaron que corresponde a las autoridades asegurar la protección de esas comunidades.

Fruto de esa "aguda conflictividad social", el 18 de julio fue asesinado presuntamente por el Ejército Nacional, según recuerda esa nota, el indígena Eduar Fabián, mientras que a principios de agosto dos desconocidos dieron muerte a otro comunero identificado como Aldemas Pinto.

La FIDH y la OMCT dijeron, además, tener conocimiento de que el grupo paramilitar Águilas Negras había dado orden expresa de matar a los líderes indígenas Feliciano Valencia y Luis Acosta, y señalaron que existen también panfletos con amenazas a otros dirigentes comunitarios.

"Urgimos que las autoridades tomen medidas urgentes para garantizar el derecho a la vida, la integridad física y psicológica y la seguridad de los pueblos indígenas", reclamaron esos organismos.

Las cifras facilitadas indican que en 2011 fueron asesinados 79 indígenas en todo el país, lo que supuso un alza del 55 por ciento respecto al año anterior, así como que en lo que va de año haya habido 54 homicidios contra miembros de esos pueblos, sea como consecuencia de asesinato directo, minas antipersonal o combates entre grupos armados.