El exvigilante voluntario George Zimmerman acusado de la muerte del adolescente negro Trayvon Martin apeló hoy la decisión de un juez de EE.UU. que desestimó su solicitud para que el magistrado renunciara al caso porque teme no recibir un juicio imparcial.

El abogado de Zimmerman, Mark O'Mara, Zimmerman, interpuso hoy la apelación en contra el dictamen del juez Kenneth Lester, emitido el pasado 1 de agosto en un tribunal de Sanford, en el centro del estado de Florida.

Lester dijo en su decisión que "la moción del acusado para recusar al juez es denegada por ser legalmente insuficiente".

La defensa de Zimmerman arguyó en esa ocasión que el "tribunal (formuló) comentarios despreciativos" sobre el carácter de su cliente en una vista judicial sobre una segunda fianza por un millón de dólares celebrada en julio pasado.

O'Mara en esta moción de apelación expuso de nuevo ese alegato citando la orden de fianza del juez en la que manifestó que el acusado se habría burlado del sistema judicial en lo referente a los recursos financieros que declaró en una audiencia previa para otra fianza.

Los fiscales han dicho que el acusado y su esposa mintieron sobre sus finanzas personales cuando se fijó la primera fianza a Zimmerman.

El matrimonio se habría puesto de acuerdo para mentir sobre el dinero que tenían y lograr así que la fianza fuera menor, de acuerdo con las autoridades.

El acusado recibió donaciones por unos 204.000 dólares, pero no lo reveló a sus abogados y recibió una fianza de 150.000 dólares y pagó el 10 por ciento de ese monto.

Su esposa, Shellie Zimmerman, en esa vista judicial dijo que no sabía cuánto dinero había recibido su esposo y que carecían de fondos para el pago de la fianza, según el documento judicial del caso.

Zimmerman, de 28 años, afronta un cargo de asesinato en segundo grado por la muerte de Martin ocurrida el pasado el 26 de febrero, en Sanford.

La muerte de Martin, quien estaba desarmado, sucedió cuando regresaba a la casa de la pareja de su padre, en Sanford, tras comprar unos caramelos y un té frío, y caminaba con la capucha de su suéter puesta, lo que hizo que Zimmerman sospechara de él.

El exvigilante alegó que se vio obligado a disparar al adolescente desarmado en defensa propia porque éste le atacó.