El Gobierno de Bolivia afirmó hoy que no evalúa ni alienta la posibilidad de legalizar el consumo de marihuana, como en Uruguay, donde se analiza como alternativa ante el fracaso de la lucha contra el narcotráfico.

La ministra de Comunicación, Amanda Davila, dijo en una rueda de prensa que "en ningún momento" el Gobierno del presidente Evo Morales "está pensando en legalizar el consumo de ningún estupefaciente ni ninguna sustancia controlada".

Dávila desmintió una versión periodística que le atribuye haber abierto la posibilidad de que Morales secunde la posición del Gobierno de Uruguay, presidido por José Mujica.

"No hablaba de Bolivia, sino de Uruguay, que está evaluando la legalización de la marihuana como una alternativa para enfrentar el gran problema de las drogas, debido a que la lucha contra el narcotráfico ha fracasado en el mundo", explicó.

Subrayó que Morales ha reiterado que no tiene "en absoluto" un proyecto en ese sentido, si bien reconoce que es una reflexión que actualmente hacen los líderes del mundo.

La ley boliviana del Régimen de la Coca y Sustancias Controladas prohíbe la producción, tráfico y consumo de marihuana y los castiga con las mismas penas que otras drogas.

La siembra de la hierba se castiga en Bolivia con uno a tres años de prisión, su procesamiento con cinco a quince y su tráfico con 10 a 25.

El consumo de marihuana no se castiga con cárcel, pero a los consumidores "comprobados" se les envía a centros de rehabilitación.

Entre enero y julio de este año la fuerza antinarcóticos boliviana decomisó 387,7 toneladas de marihuana.