La embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Mari Carmen Aponte, dijo hoy que ve pocos avances en las negociaciones salvadoreñas para solucionar el conflicto entre el Legislativo y Judicial, aunque alentó a las partes involucradas a mantener el diálogo.

"Observamos de cerca que no ha habido un progreso aparente en las discusiones" entre los partidos políticos que buscan una salida a la crisis, que ha dejado al país con dos cortes supremas de justicia.

Aponte reconoció que desconoce "todos los detalles" de las negociaciones "porque hay una reserva que se han impuesto", lo que, añadió, respeta.

"Damos (Estados Unidos) a las partes todo el espacio que necesiten para así poder llegar a un acuerdo, que es lo importante", agregó la diplomática, que exhortó nuevamente a las partes "a que sigan en la mesa de diálogo buscando la solución".

La crisis comenzó el pasado 5 de junio, cuando la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia anuló las elecciones de 20 magistrados hechas en 2006 y en abril de este año, decisión que fue rechazada por el Legislativo.

Desde el pasado 16 de julio El Salvador tiene dos cortes supremas, una integrada por los magistrados, cuyas elecciones fueron anuladas, y otra por la Sala de lo Constitucional ampliada con varios suplentes.

Con la mediación del presidente salvadoreño, Mauricio Funes, el diálogo para solucionar el conflicto institucional comenzó el 24 julio, pero hasta el momento solo se han alcanzado dos acuerdos parciales: ratificar a los magistrados de 2006 y escoger de un listado de 11 personas a los de 2012.

Uno de los puntos más álgidos en la negociación es que la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) rechaza que Ovidio Bonilla, uno de los magistrados cuyas elección fue anulada, permanezca en la presidencia del Supremo y de la Sala de lo Constitucional, cargos que asumió en julio pasado.

En tanto, el gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y los partidos minoritarios Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), Concertación Nacional (CN) y el Partido de la Esperanza (PES) insisten en que Bonilla continúe en esos puestos.

Tanto el FMLN como ARENA se acusan mutuamente de estar entrampando las negociaciones, que se espera sean retomadas este martes en la Casa Presidencial.