El asesinato de un empresario británico por parte de la esposa de un político comunista chino caído en desgracia debería haber sido un caso muy sencillo, según la versión gubernamental. La víctima amenazó con matar al hijo de Gu Kailai y Gu envenenó al británico, siendo apresada y confesar su delito.

Empero, la situación no es tan sencilla. El juicio y las declaraciones oficiales sobre ellos no han aclarado lagunas muy importantes en el caso.

Los entendidos legales y políticos sostienen que gran parte del caso es increíble, por lo que quedan pendientes varias interrogantes, especialmente si la víctima era una amenaza para el hijo de Gu. Igualmente ¿por qué la esposa de tan importante funcionario cometería ella misma el homicidio? ¿Dónde estaba Bo Xilai, esposo de la presunta homicida y el centro de un gran escándalo?

Según el relato del gobierno, Gu es una mujer deprimida que toma medicamentos y que cometió el homicidio premeditado después que el británico Neil Heywood amenazó la seguridad de su hijo, Bo Guagua. Gu atrajo a la víctima a un hotel en Chongqing, lo emborrachó y luego derramó cianuro en su boca. Agregó que Gu y otro acusado "confesaron el homicidio intencional" y dieron señales de arrepentimiento en la corte el jueves pasado durante el juicio, que apenas duró siete horas.

A Heywood nunca le practicaron la autopsia y su cadáver fue incinerado.

"Se parece a una historia de un cuento de hadas. Los detalles del caso tienen muy poca credibilidad", dijo el profesor de Derecho de la Universidad de Beijing He Weifang en referencia a los relatos oficiales mencionados en la prensa estatal y en las declaraciones de las autoridades.

Gran parte de las conjeturas fuera de la corte se enfocaron en si el asesinato fue resultado de un negocio corrupto que terminó mal, o si Heywood estaba mezclado en cierta forma de transferencias de dinero al extranjero por encargo de Gu.

La explicación oficial del motivo — la protección de Gu a su hijo — sirve para desviar la atención sobre el posible escándalo de corrupción en una de las familias políticamente más importantes de China.

El arresto de Gu y la expulsión de su marido Bo, quien fue jefe del Partido Comunista para Chongqing hasta marzo, provocó la mayor turbulencia política en China desde la represión de las protestas de Tiananmen en 1989.

El bien orquestado juicio en contra de ella fue un paso hacia la solución del escándalo antes de la transición de la dirigencia partidista en el último trimestre del año y que ocurre una vez cada 10 años. Antes de su salida, Bo aspiraba a un puesto superior.

La agencia noticiosa oficial Xinhua dijo que Gu aceptó la acusación durante el juicio en la ciudad oriental de Hefei y que está dispuesta a aceptar su castigo. El veredicto está por emitirse.

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Gillian Wong está en Twitter como: http://twitter.com/gillianwong