Un juez federal suspendió el trabajo de construcción de una enorme hidroeléctrica en el corazón de la selva amazónica de Brasil.

El juez Souza Prudente dijo el martes en un comunicado que los trabajos se reanudarán solamente después de que las comunidades indígenas que viven en el área sean consultadas.

La presa ha sido criticada por los ambientalistas y activistas de los derechos indígenas por considerar que devastará la vida silvestre y el sustento de 40.000 personas que viven en el área que será inundada.

El gobierno considera que el proyecto es una fuente de energía limpia y renovable, y que ayudará a impulsar la economía del país.

La presa, que producirá 11.000 megawatts y costará 11.000 millones de dólares, podría ser la tercera más grande del mundo cuando sea concluida sobre el río Xingu que alimenta al Amazonas.

El consorcio Norte Energía, que construye la presa, no respondió de inmediato las llamadas hechas para conocer su opinión sobre la orden del juez.