Brasil podrá mejorar su competitividad externa en medio de la actual crisis internacional gracias a la reducción del costo de la energía, que será anunciado mañana por el Gobierno, y a la actual depreciación del real, coincidieron hoy especialistas en un seminario en Río de Janeiro.

La reducción del costo de producción en Brasil con una energía más barata y el aumento de la competitividad de los productos brasileños con un real menos apreciado frente al dólar permitirán que Brasil mantenga sus exportaciones en una coyuntura de restricción mundial, según autoridades, analistas y economistas que participaron en el "Bloomberg Brazilian Economic Summit".

Los especialistas hicieron referencias a las medidas que el Gobierno anunciará el miércoles para hacer frente a la crisis internacional, entre las que destacaron las que reducirán el valor de las tarifas de energía en el país, consideradas entre las más elevadas del mundo.

Según algunas versiones de prensa, además de reducir los impuestos sobre la electricidad, el Gobierno pretende anticipar la renovación de algunas concesiones a cambio de que las empresas beneficiadas se comprometan a reducir sus tarifas.

Para Welber Barral, exsecretario de Comercio Exterior del país y director de la Coalición de Industrias Brasileñas, Brasil tiene un costo de energía muy caro, especialmente por los tributos, y una reducción de la tarifa beneficiará a todos los sectores, especialmente a la industria.

Según el economista jefe para mercados emergentes del Credit Suisse Brasil, Nilson Teixeira, entre las medidas que el Gobierno anunciará para reducir el costo de los negocios, la que reduce el precio de la energía es tal vez la más importante y la que más elevará la competitividad del país en el exterior.

Teixeira considera que otro efecto positivo de la reducción del costo de la energía es que le permitirá al Banco Central seguir reduciendo las tasas de intereses para incentivar el crecimiento sin preocuparse con la pérdida del control de la inflación.

"Sin duda que la energía es un insumo básico para toda la economía y obviamente que una reducción del costo tendrá un efecto muy positivo en la competitividad de la industria", dijo a Efe el secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda, Carlos Marcio Cozendey, otro de los participantes en el seminario.

Para Pedro Bastos, director para Brasil del HSBC Global Asset Management, las medidas de incentivo, principalmente la reducción del costo de la energía, aumentará el interés de los inversores extranjeros en el país.

Los analistas igualmente coincidieron en que la apreciación que registró el dólar frente al real en los últimos meses, cuando subió desde cerca de 1,60 reales por dólar a mediados del año pasado hasta 2,02 reales en la actualidad, también eleva significativamente la competitividad de Brasil.

El real está entre las monedas que más se ha depreciado este año y, ante el efecto positivo de esa desvalorización en la industria, el Gobierno parece satisfecho con el actual nivel de cambio.

"El Banco Central está cómodo con el actual nivel del dólar y el Gobierno está dispuesto a pagar un premio para mantener sus reservas elevadas e impedir que la moneda se aprecie", afirmó el director de Ratings Soberanos de la Standard & Poor"s para América Latina, Sebastián Briozzo.

"Es posible que el nivel de cambio permanezca estable por ahora a no ser que se produzca un agravamiento de la crisis. Eso va a permitir un ingreso de inversiones", agregó Teixeira.

Pese a la depreciación del real frente al dólar de los últimos meses, los especialistas consideran que la moneda brasileña aún está muy por encima del valor en que debería estar en condiciones reales.

Barral citó un estudio de la Fundación Getulio Vargas (FGV), según el cual el real está sobreapreciado en entre un 20 y un 30 por ciento con respecto al dólar y al yuan.

"No puedo dar un porcentaje específico. Hay varias metodologías, pero todas las que conocemos colocan el real sobreapreciado en diferentes grados. Dependiendo de la metodología, el valor es diferente, pero la situación mejoró y tenemos hoy un nivel más favorable que a mediados del año pasado", dijo Cozendey a Efe.

Según el secretario, como consecuencia de la crisis mundial, cuando las empresas de los países desarrollados salieron en busca de nuevos mercados para colocar sus productos, Brasil fue uno de los blanco preferidos porque se beneficiaban de la tasa de cambio de entonces.