Golpeado por su derrota ante México en la final olímpica, Brasil inicia su recorrido rumbo al Mundial de 2014 con un amistoso frente a Suecia.

El duelo — el último a disputarse en el estadio Rasunda de Estocolmo — le ofrece una oportunidad al entrenador Mano Menezes para regresar a casa desde Europa con un nuevo triunfo.

Antes de los Juegos Olímpicos, la federación brasileña de fútbol insinuó que un resultado decepcionante en Londres podría costarle el empleo a Menezes, pero no se espera que se tome ninguna decisión al respecto sino hasta que el equipo regrese a Brasil más adelante esta semana.

La verdeamarela trae consigo a la mayor parte de los jugadores que perdieron la final olímpica por 2-1 ante México, pero la participación de Zlatan Ibrahimovic con los suecos está en duda. El delantero del París Saint-Germain tiene hinchado el pie derecho tras un golpe el sábado durante el partido del equipo frente al Lorient en el arranque de la liga local.

"Aún no tomamos una decisión. Tenemos que ver cómo se desenvuelve (la lesión)", dijo Ibrahimovic el martes.

"Desde luego que es especial jugar con Brasil", señaló. "Todo el mundo quiere enfrentarlos. Tienen algunos de los mejores jugadores del mundo. Como equipo también son uno de los mejores" en el planeta.

Erik Hamren, técnico de Suecia, convocó el martes al delantero Tobias Hysen, uno de los últimos en integrarse a la selección.

"Espero que todo el mundo esté saludable y disponible para jugar en el partido del miércoles, incluido Zlatan, pero no queremos tomar ningún riesgo innecesario con ningún jugador ni queremos que nos falte nadie en la banca", dijo Hamren.

Para algunos jugadores de la selección brasileña, la decepción de haber perdido el encuentro por la medalla de oro ha comenzado a quedar atrás.

"La vida sigue. Estoy satisfecho con los Juegos Olímpicos. Después de todo ganamos una medalla de plata y estoy feliz de haber estado allí", dijo el delantero Neymar.

El amistoso del miércoles es también una despedida al Rasunda, un viejo estadio donde se disputó la final del Mundial de 1958 entre Brasil y Suecia. Varios jugadores de ambas escuadras estarán presentes, entre ellos Pelé, que anotó dos goles en el triunfo de Brasil por 5-2, el primero de sus cinco títulos en Copas del Mundo.

"Va a ser un partido especial", dijo Neymar. "Muchos grandes futbolistas han jugado allí, incluido nuestro equipo que ganó el Mundial de 1958. Aunque no tengo ningún recuerdo de eso; ni siquiera había nacido".

El Rasunda será demolido y la selección sueca tendrá un nuevo estadio que está en construcción.

La mayor parte de la selección olímpica brasileña está en Estocolmo, salvo Paulo Henrique Ganso, Bruno Uvini y Marcelo. Este último fue descartado debido a su expulsión en el último amistoso que disputó Brasil.

Thiago Silva, compañero de Ibrahimovic en el PSG, se unió a la selección brasileña en Estocolmo.