El presidente del gobierno español se mantiene cauteloso acerca de si el país ha decidido pedir más ayuda financiera y el martes reiteró que esperará hasta que el Banco Central Europeo presente sus planes y condiciones para la compra de bonos gubernamentales.

"Hasta que no conozcamos qué decisiones se toman desde el Banco Central Europeo no vamos a dar ningún paso", dijo Mariano Rajoy a periodistas después de reunirse con el rey Juan Carlos en la residencia de veraneo del monarca en Palma de Mallorca.

España se encuentra en una segunda recesión en menos de dos años, con un desempleo de casi el 25% y batalla para manejar sus finanzas en medio de los problemas de su sector bancario y sus endeudados gobiernos regionales.

Sus costos de endeudamiento se han disparado a niveles que se consideran insostenibles a largo plazo y muchos creen que es sólo cuestión de tiempo antes de que solicite formalmente un rescate financiero, siguiendo los pasos de Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre.

Hace dos semanas el presidente del BCE, Mario Draghi, dijo que el banco intervendría para ayudar a reducir los costos de endeudamiento de un país si su gobierno solicita ayuda con los fondos de rescate creados por los 17 países del euro. Sin embargo, dicha solicitud viene con condiciones, como recortes de ahorro adicionales.

Tras el anuncio de Draghi, Rajoy abrió la puerta a un acuerdo, pero dijo que el gobierno necesitaba que el BCE aclare su posición.

Previamente el martes, el Banco de España anunció que el sector bancario español pidió en préstamo la cifra récord de 375.500 millones de euros (463.000 millones de dólares) al Banco Central Europeo en julio.

La cifra fue un 11% superior que la de junio y es otro indicio de las dificultades que sufre el sector del país, sumido.

La cifra del martes fue siete veces superior que los 52.000 millones de euros solicitados en julio de 2011.

Los bancos españoles han quedado virtualmente excluidos de los mercados financieros ante las dudas de los inversionistas sobre la situación del país.

El gobierno obtuvo ya un crédito garantizado de hasta 100.000 millones de euros (123.000 millones de dólares) de los socios de la eurozona para consolidar los balances de sus bancos.