Gremios periodísticos y la hermana del reconocido humorista Jaime Garzón, asesinado hace 13 años, pidieron el lunes que el crimen no quede en la impunidad cuando ha transcurrido más de una década desde el homicidio sin sanción para los responsables del crimen.

El humorista y periodista Garzón, quien al momento de su muerte tenía 38 años, fue baleado la madrugada del 13 de agosto de 1999, cuando se dirigía a la ya desaparecida emisora local Radio Net, en el oeste de Bogotá, donde trabajaba en la edición matutina interpretando a varios de los personajes que le hicieron nacionalmente famoso.

"Lo que pedimos nosotros sus familiares...es que se sepa la verdad de la muerte de mi hermano Jaime Garzón ocurrida hace 13 años y que cada uno de los responsables pague...", dijo en diálogo telefónico Marisol Garzón, hermana del humorista.

"Ahí estamos, bendito sea mi Dios, teniendo fe en que Dios no va a dejar que esta muerte se quede en el olvido", añadió Marisol.

La Fundación para Libertad de Prensa lamentó en un comunicado que "transcurra el tiempo y no se definan todas las responsabilidades judiciales en este caso y espera que la justicia, nacional e internacional, esclarezcan los hechos y se sancione a los responsables".

"Los familiares de Jaime Garzón, las organizaciones de prensa y la sociedad en general hemos aguardado más de 13 años para que la justicia actúe de manera efectiva en un caso emblemático y de suma relevancia para la libertad de expresión en Colombia", agregó la Fundación, un grupo no gubernamental de defensa de la libertad de prensa, en un comunicado divulgado en su página de internet.

En junio del 2011, la Fiscalía General acusó a José Miguel Narváez Martínez, ex subdirector del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) o un cuerpo de la policía secreta ya desaparecido, como presunto autor intelectual del homicidio.

Al mes siguiente, en julio de 2011, la familia Garzón presentó una demanda contra el Estado colombiano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos , "por la participación de funcionarios públicos en el homicidio y por la incapacidad de la justicia nacional para perseguir y sancionar a todos los responsables en un periodo de tiempo razonable. Solicitud que se encuentra en trámite ante dicho organismo", recordó la Fundación.

Narváez, quien está detenido desde agosto de 2009 por otros cargos, ha negado como señala la Fiscalía que hubiera influido o instigado al entonces cabecilla del paramilitarismo Carlos Castaño para la comisión del asesinato por considerar a Garzón un simpatizante de sus archienemigos de la guerrilla.

Castaño, quien fue asesinado por sus subalternos en abril de 2004, había sido condenado a 38 años de cárcel por el crimen de Garzón.

Aún no se decide el caso en contra de Nárvaez por el asesinato de Garzón, cuyos personajes, desde un anciano derechista o el portero de un edificio que llamaba Colombia, describían los problemas y complejidades del país, mientras otros personajes, como un humilde lustra botas, entrevistaba a los mas famosos personajes del mundo de la política, la farándula, la iglesia, el deporte incluso guerrilleros, medio en chiste, medio en serio, haciendo las más punzantes críticas.

Su funeral en la céntrica Plaza de Bolívar fue uno de los actos masivos y espontáneos más grande que viviera la ciudad en aquellos años.

El otrora subdirector del DAS también está procesado por el homicidio del senador de la Unión Patriótica, Manuel Cepeda Vargas, perpetrado el 9 de agosto de 1994 en Bogotá.

Igualmente se le investiga por su presunta participación en una red de espionaje --cuando fue subdirector del DAS-- a magistrados, periodistas, activistas de derechos humanos y opositores del pasado gobierno del ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010).