El presidente de EE.UU., Barack Obama, y el candidato republicano a la Vicepresidencia, Paul Ryan, se batieron hoy en un duelo electoral en Iowa, donde se desacreditaron mutuamente sus diferentes visiones económicas para el país.

Obama atacó al nuevo "número dos" del aspirante republicano a la Presidencia Mitt Romney, al que criticó por ser el ideólogo de las que tachó de erróneas políticas económicas y sociales de su partido.El inquilino de la Casa Blanca se refirió a Ryan, legislador por Wisconsin de 42 años, como "el ideólogo líder de los republicanos en el Congreso", en un intento de atacar a un político que ha cambiado el ritmo y el discurso de la campaña.

El de hoy fue el primer acto electoral en solitario de Ryan, que fue designado el sábado como pareja de fórmula de Romney durante un acto conjunto de ambos en el estado de Virginia.

Ryan, por su parte, dijo hoy que hay que dejar de ampliar al déficit y aseguró que no se debe perseguir un estado del bienestar como el europeo, al que culpó de la crisis que vive el Viejo Continente.

El congresista de Wisconsin, integrante del ala más conservadora de su partido, criticó desde la feria ganadera de la capital de Iowa, en Des Moines, que Obama no piense en la sostenibilidad de los programas sociales y en detener el aumento del déficit.

El presidente, mientras tanto, quiso vincular a Ryan con las políticas económicas republicanas, que no "tienen un plan para crear empleos", aunque sí para "reducir regulaciones a grandes corporaciones, recortar impuestos a los más ricos", dijo.

Aseguró que el aspirante a la vicepresidencia es uno de los congresistas republicanos que obstaculiza la aprobación de una nueva propuesta para mitigar los efectos de la sequía en Washington, un tema crucial Iowa, el mayor productor de maíz del país y uno de los más perjudicados por la falta de lluvia en el medio oeste.

"Es un buen hombre, un hombre de familia. Es, también, un portavoz del la visión del gobernador Romney, el problema es que es una visión con la estoy en desacuerdo", dijo Obama en el arranque hoy de su gira electoral en autobús de tres días por Iowa.

Los responsables de campaña de Obama no han sido tan condescendientes y han tachado a Ryan de un "radical y un extremista" en asuntos económicos.

Ryan, que preside el Comité Presupuestario de la Cámara de Representantes, evitó los temas agrícolas y se ciñó a un nuevo guión con el que acusa a Obama de quebrar la sostenibilidad del sistema de bienestar social y de programas públicos como el Medicare, que ofrece asistencia sanitaria a mayores y jubilados.

"Necesitamos dejar de gastar dinero que no tenemos", dijo el legislador, quien criticó el que Obama haya ampliado en sus cuatro años el déficit, no haya conseguido mejorar los datos de desempleo o reducir los índices de pobreza.

"No queremos seguir a Europa, no queremos tener un estado del bienestar, no queremos una crisis de deuda, no queremos prolongar esta recesión", añadió el congresista, cuya intervención fue interrumpida por los gritos de críticos que intentaron subirse al estrado desde el que hablaba.

"Eso va en la dirección incorrecta. Queremos dar a la gente formas para que puedan sustentarse, no donaciones", aseguró el congresista por Wisconsin frente a sus simpatizantes, junto con los que se dio después un baño de masas en un recorrido por la feria.

Ryan, que apoya una reforma que conduzca a la privatización parcial del Medicare no estuvo hoy con Romney en Florida, un estado donde se concentran un gran número de jubilados estadounidenses.

La campaña de Romney negó que la ausencia de Ryan se deba a sus ideas sobre el Medicare y la sensibilidad de este tema en Florida.

Romney defendió a su compañero de campaña y aseguró que "lo que es radical y extremista es gastar un billón de dólares más de lo que ingresas cada año", en referencia a la política económica de Obama.

Pese a todo, en Iowa, el candidato a vicepresidente no dudo en echar mano de su lado más conservador.

"Estados Unidos es el único país fundado en una idea", señaló, el principio básico establecido por los fundadores es que "nuestros derechos vienen de Dios y no del Gobierno".

De otra parte, varios grupos pro inmigrantes consultados hoy por Efe coincidieron en manifestar que la elección de Ryan, como compañero de fórmula Romney, es otra prueba de la "desconexión" de los republicanos con la realidad que vive la mayoría de los hispanos en EE.UU.

Su presencia en el binomio de Romney consolida la imagen del Partido Republicano como uno que "promueve medidas antiinmigrantes o propuestas fiscales que van en contra de los intereses de la comunidad latina", dijo a Efe Maribel Hastings, asesora ejecutiva del grupo proreforma America's Voice.

A su juicio, Romney "está dando por perdido el voto latino", si se toma en cuenta que, en el área de inmigración, "la presencia de Ryan no ofrece ningún balance a las posturas extremas que ha esbozado Romney a lo largo del proceso electoral".