Veinte supuestos miembros de la secta radical islámica Boko Haram han muerto en Nigeria en un tiroteo con el Ejército ocurrido en la ciudad septentrional de Maiduguri, capital del estado de Borno, informaron hoy fuentes militares.

Además, un soldado murió y otros dos resultaron heridos en el enfrentamiento, precisó el responsable de la Fuerza de Intervención Conjunta (JTF, sus siglas en inglés) del Ejército en la zona, coronel Victor Ebhaleme, citado por el diario nigeriano "Vanguard".

"Recibimos información de inteligencia de que varios supuestos terroristas de Boko Haram se estaban reuniendo en un lugar concreto de la metrópolis", señaló Ebhaleme.

"Al aproximarnos al lugar de la reunión, los sospechosos abrieron fuego contra la JTF, lo que causó la muerte de veinte de ellos, mientras nosotros perdimos un soldado y otro dos fueron heridos", agregó el coronel.

Sin embargo, el portavoz de la secta, Abul Qaqa, negó el suceso: "Ellos (el Ejército) solo vienen matando civiles inocentes. No es posible que veinte de nuestros miembros tuvieran una reunión en un sitio tan volátil", aseguró Qaqa.

Boko Haram ha cometido numerosos ataques en los últimos meses en el norte del país (de mayoría musulmana), mucho de ellos contra objetivos cristianos, ante la aparente incapacidad del presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, de poner freno a la violencia.

La Asociación Cristiana de Nigeria (CAN), que engloba a las iglesias del país, pidió hoy la dimisión de Jonathan porque "no es capaz de afrontar el peligro que suponen la insurgencia de Boko Haram".

Boko Haram, cuyo nombre significa en lengua local "la educación no islámica es pecado", lucha por instaurar la ley islámica ("sharia") en el norte de Nigeria, de mayoría musulmana, mientras que el sur del país es predominantemente cristiano.

Según datos de la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) difundidos el pasado día 8, Boko Haram ha matado a más de 1.400 personas en el norte y centro del país desde 2010.

Con alrededor de 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África, sufre múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas, religiosas y territoriales.