La prima de riesgo de España, que muestra la confianza de los inversores en la deuda soberana española, subía en la apertura de la sesión de hoy hasta 558,7 puntos básicos, seis más que al cierre de la sesión precedente.

El diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo se ensanchaba después de que la rentabilidad del bono hispano a diez años subiera al 6,967 %, en tanto que la del bono germano se redujera ligeramente hasta el 1,38 %.

Los inversores escucharon este fin de semana las declaraciones de distintos dirigentes políticos europeos, contrarios a que el Banco Central Europeo (BCE) compre bonos españoles para aliviar su acceso a los mercados de deuda.

El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle, reiteró en una entrevista se rechazo a la emisión de eurobonos, que en su opinión sólo aumentará el endeudamiento del país.

El primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, por su parte, se mostró muy critico ante una posible compra masiva de deuda española ya que, en su opinión, hasta ahora las operaciones del BCE en esta dirección, en el mercado secundario, solo han relajado la situación "a corto plazo".

Los seguros de impago de deuda ("credit default swap" o CDS), relativos a los bonos a diez años de España para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares se encarecían hasta 483.670 dólares anuales, por encima de los 477.250 que marcaban la víspera a esta hora.

Así los CDS de España permanecían como los sextos más caros del mundo, sólo por detrás de Argentina, Venezuela, Ucrania, Portugal y Líbano.

Las primas de riesgo de otros países europeos se mostraban más estables, la de Italia se situaba en 453 puntos básicos, la de Irlanda, en 466, la de Portugal en 859 y la de Grecia, en 2,278.