La Fiscalía colombiana confirmó hoy que había dos menores entre los seis supuestos guerrilleros de las FARC detenidos este fin de semana por participar en el sabotaje eléctrico que dejó sin energía a miles de habitantes de la costa Pacífica.

El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía de Colombia detalló a través de un comunicado que dos de los capturados tenían 13 y 16 años, respectivamente, y hacían parte con los demás detenidos del frente urbano "Manuel Cepeda Vargas" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En concreto, los subversivos derribaron con explosivos una torre de energía en una zona de la ciudad de Buenaventura, el puerto más importante del Pacífico colombiano, dentro de una escalada rebelde de ataques similares cometidos entre el jueves por la noche y el viernes por tarde en esa región.

Las operaciones de la captura se llevaron a cabo en la veredas Mono Salado y Cacolí y en el registro se incautaron de un fusil para francotirador, cinco fusiles M-16, dos fusiles AK-47, tres pistolas, una mira telescópica, un proveedor y un radio de comunicaciones.

Además, en el transcurso de estos operativos se registró la muerte de tres supuestos guerrilleros identificados en la nota de la Fiscalía con los alias de "El indio Stiven", "Rodrigo" y "Harold", sin establecer sus nombres reales.

Los capturados quedaron a disposición de la Fiscalía y serán presentados ante un juez de garantías para realizar la formulación de cargos y las medidas de aseguramiento.

Se espera que mañana se restablezca el servicio de energía que afectó a más de 400.000 habitantes de esta región.

Esos ataques dejaron sin electricidad a Ricaurte, Barbacoas y Tumaco, en Nariño, departamento de la frontera sur con Ecuador, además de Buenaventura, en la región del Valle del Cauca, donde las FARC también dinamitaron dos pequeñas centrales hidroeléctricas, una de ellas en obras finales de construcción.