El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, propuso al Consejo de Seguridad que, ante la continuación de la violencia en Siria, sustituya a los observadores desarmados desplegados en el país por una misión que canalice la ayuda humanitaria y además impulse el diálogo político.

"Naciones Unidas no puede interrumpir su apoyo y ayuda al pueblo sirio para lograr el fin de esta crisis, sino que debe adaptarse a la situación", dijo Ban en un informe remitido al máximo órgano internacional de seguridad, al que Efe tuvo hoy acceso y en el que defiende "una presencia efectiva y flexible" de la ONU en el país.

El máximo responsable de Naciones Unidas cree "vital" que el organismo permanezca en Siria, donde, "además de trabajo humanitario", debe trabajar para animar a las partes a "construir un futuro pacífico para su pueblo", que se traduzca en "una solución política, negociada y sin exclusiones", para el conflicto.