La economía brasileña crecerá este año un 1,81 %, según cálculos de expertos del mercado financiero que hasta la semana pasada proyectaban una expansión del 1,85 %, informó hoy el Banco Central.

El pronóstico de los expertos fue reflejado en el Boletín Focus, una publicación semanal en la que la institución consulta la opinión de analistas de cien entidades financieras privadas, que desde hace tres meses se muestran cada vez más pesimistas.

De acuerdo a los expertos, la economía brasileña sufre el impacto de las turbulencias globales sobre todo en el sector industrial, que este año puede encogerse hasta un 1 % debido a la desaceleración que provoca la crisis internacional en la actividad económica.

Según el Boletín Focus, el mercado también espera para este año una mayor inflación, que hasta la semana pasada se proyectaba en un 5 %, previsión que ha sido corregida ahora al 5,11 %.

Esa tasa aún se mantiene dentro de la meta del Gobierno, que es del 4,5 %, con un margen de tolerancia de 2 puntos porcentuales.

El ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, ha admitido que la crisis global ha provocado una "desaceleración" de la economía nacional y ha dicho que, para intentar contrarrestar el impacto, esta semana será anunciado un "paquete de incentivos" para el sector industrial.

Según el ministro, ese "paquete" incluirá "una expansión de los programas de inversiones en infraestructura", que propiciará "un escenario de repunte de la economía" durante el segundo semestre de este año.

Mantega no precisó detalles sobre ese plan, que según dice la prensa local incluirá concesiones al sector privado, tanto nacional como extranjero, en las áreas de puertos, aeropuertos, carreteras y ferrocarriles, y la reapertura de la licitación para la construcción de un tren de alta velocidad entre Río de Janeiro y Sao Paulo.