Una tormenta tropical amenaza hoy con agravar las graves inundaciones y corrimientos de tierra que en la última semana han causado al menos 92 muertos y 3 millones de damnificados en el norte de Filipinas.

Según el servicio meteorológico filipino (Pagasa), la tormenta "Helen" se acerca por el océano Pacífico con vendavales de 55 kilómetros por hora hacia el norte del archipiélago, donde ya hay más de 400.000 evacuados a causa de las inundaciones y tormentas de las últimas semanas.

Connie Dadivas, meteoróloga de Pagasa, indicó que no prevé que Helen produzca intensas lluvias, aunque sí moderadas precipitaciones que agravarán las severas inundaciones, que han empezado a causar problemas sanitarios.

Las autoridades sanitarias temen que tras el desastre comience a expandirse una epidemia de leptospirosis, una enfermedad infecciosa que se contagia en zonas inundadas por medio de la orina de las ratas y otros animales urbanos.

En 2009, al menos 249 personas murieron a causa de la leptospirosis tras las inundaciones a causa de los monzones en Filipinas.

Mientras las aguas han remitido casi por completo en la capital, cuya área metropolitana llegó a estar inundada al 60 por ciento, en varias provincias cercanas las riadas aún persisten debido al desbordamiento de varios embalses, informó el Centro Nacional de Prevención de Desastres.

Las aguas han bajado, pero miles filipinos tienen dificultades para normalizar sus vidas entre el barrizal que cubre kilómetros de áreas de chabolas y ha echado a perder la mayoría de sus pertenencias.

En las últimas semanas, los monzones no han dejado de golpear a Filipinas con una tormenta tropical, inundaciones y corrimientos de tierra que han causado en total más de 140 muertos y decenas de miles de damnificados.

El chabolismo, la acumulación de basura en el alcantarillado y las malas infraestructuras convierten en desastres las lluvias monzónicas que todos los años causan numerosas víctimas entre mayo y octubre en Filipinas.