Las fuerzas de seguridad egipcias mataron el domingo a siete supuestos milicianos durante allanamientos a sus reductos en dos pueblos en el norte del Sinaí, dijeron funcionarios.

Las tensiones en el Sinaí, la península desértica que bordea Israel y la Franja de Gaza, se han intensificado de manera aguda la semana pasada después que supuestos milicianos mataron a 16 soldados egipcios cerca de la frontera.

Las muertes del domingo fueron las primeras bajas entre supuestos extremistas desde que Egipto lanzó una ofensiva contra esos grupos y despachó refuerzos al área después del ataque del domingo.

Las autoridades dijeron que las incursiones de soldados y policías apoyados por vehículos blindados tuvieron lugar en dos pueblos cerca de El Arish, al-Ghora y al-Mahdiyah. Se incautaron de minas terrestres, un misil antiaéreo, ametralladoras pesadas y granadas. Hablaron con la condición del anonimato por no estar autorizados a hablar con la prensa.

Agregaron que los siete supuestos milicianos murieron cuando los soldados cañonearon una casa en la que se habían refugiado después de un tiroteo. El cañoneo incendió la casa junto con un automóvil y una motocicleta estacionados al frente.

En otro incidente, tres policías murieron y cuatro resultaron heridos cuando su automóvil volcó mientras perseguían a un grupo de criminales en el centro del Sinaí, reportó la agencia noticiosa oficial egipcia MENA.

La agencia dijo además que supuestos milicianos dispararon contra un puesto de seguridad el sábado en el norte del Sinaí y escaparon. No se informó de bajas.

Varios sectores en el norte del Sinaí quedaron sumidos en la anarquía después del derrocamiento de Hosni Mubarak el año pasado, cuando entró un flujo masivo de armas de contrabando desde Libia a beduinos resentidos. La anarquía se suma al aumento de grupos milicianos inspirados por al-Qaida que lanzaron una campaña de violencia contra las fuerzas de seguridad egipcias.