La cifra de muertos dejados por los dos terremotos que azotaron el sábado el noroeste de Irán aumentó a más de 250, con al menos 2.000 heridos, dijo el domingo la televisión estatal.

Imágenes televisivas mostraron a decenas de familias durmiendo al aire libre en parques, con mantas tendidas en el suelo. Algunas personas lloraban, otras temblaban por el frío reinante en la región montañosa sacudida por los sismos.

La televisión mostró también a muchas personas evacuadas por equipos de rescate en camillas y llevadas a hospitales y clínicas. Otras imágenes mostraron a heridos en camas de hospitales.

El Servicio Geológico de Estados Unidos reportó que el primer sismo del sábado ocurrió a las 4:53 de la tarde (1223 GMT), con magnitud de 6,4 y epicentro a 60 kilómetros (37 millas) al noreste de la ciudad de Tabriz, con una profundidad de 9,9 kilómetros (6,2 millas).

Su epicentro se registró en una región entre los poblados de Ahar y Haris, a unos 500 kilómetros (300 millas) al noroeste de la capital, Teherán, de acuerdo con Jalil Saei, jefe del Comité de Crisis local, agregó el reporte.

El segundo temblor tuvo una magnitud de 6,3 y se registró 11 minutos después, reportó el servicio geológico estadounidense. Su epicentro se registró a 48 kilómetros (29 millas) al noreste de Tabriz, a una profundidad de 9,8 kilómetros (6,1 millas).

Los sismos sacudieron los poblados de Ahar, Haris y Varzaqan, en la provincia de Azerbaiyán Oriental, de acuerdo con el reporte televisivo. Al menos seis villas sufrieron demolición total y otras 60 presentan daños que varían del 50 al 80%, se reportó.

Por lo menos 10 réplicas han sacudido la misma zona y se han sentido en una región extensa del Mar Caspio, causando pánico entre la población.

Saei exhortó a los habitantes de la zona afectada que eviten lugares cerrados y que pasen la noche en parques y espacios abiertos a la expectativa de nuevas réplicas.

Irán se ubica sobre fallas geológicas sísmicas y es propenso a terremotos. El país promedia al menos un sismo diario, si bien la gran mayoría pasa desapercibido.

En 2003, cerca de 26.000 personas murieron por un terremoto de magnitud 6,6 que causó estragos en la histórica ciudad de Bam, en el sureste del país.