Minutos después de un tiroteo ocurrido este año cerca del aeropuerto de Oakland, el atacante andaba prófugo. Fue cuando el sargento de policía Chris Bolton recurrió a una herramienta de las redes sociales diseñada para las agencias de seguridad.

Bolton lanzó una ráfaga de alertas de texto a miles de residentes de la zona. "Aléjense del área", dijo en una alerta. "Se reportan múltiples víctimas de disparos. Médicos en el lugar. La policía está evacuando un negocio cercano afectado".

Los agentes eventualmente descubrieron una macabra escena en el interior de una pequeña universidad cristiana en ese día de primavera. Siete personas murieron, otras tres resultaron heridas y decenas quedaron aterradas en el ataque a tiros más mortífero en la historia de la ciudad.

Bolton envió luego información actualizada con la nueva herramienta.

"Posible sospechoso en custodia. Ninguna amenaza inminente a la seguridad pública parece existir en la zona colindante", dijo.

En todo el país, los agentes del orden están incorporando una nueva forma de comunicación social a su arsenal de herramientas para combatir la delincuencia.

Casi 6.000 agencias del orden están ahora implementando el servicio de notificación pública Nixle para brindar a la población alertas en tiempo real sobre delitos en curso, problemas viales y niños desaparecidos.

En ocasiones anteriores, el servicio permitió a la policía de Amarillo, Texas, capturar a un fugitivo buscado por robo agravado y violación de la libertad condicional y a las autoridades en Fayetteville, Carolina del Norte, a atrapar a un sospechoso buscado por robo a mano armada poco después de que una alerta de Nixle fue enviada a la población.

Por ahora, el servicio en San Francisco llega a un millón de suscriptores y se incorporan los departamentos de policía de grandes ciudades como Chicago, Los Angeles, Baltimore y Dallas.

Ante esa situación, el nuevo mecanismo forma parte de lo que un experto describe como una nueva "onda azul" de la vigilancia comunitaria electrónica que permite a los policías comunicarse directamente con la población.

La Asociación Internacional de Jefes de Policía (IACP, por sus siglas en inglés) se enteró hace poco en una encuesta de 800 agencias del orden que casi nueve de cada 10 utilizan alguna forma de comunicación social y que más de la mitad reportó que las redes sociales han ayudado a resolver delitos.

Muchas de esas agencias han promovido considerablemente su presencia en la comunicación social en los últimos dos o tres años, dijo Nancy Kolb, directora de programas en la IACP.

"Creo que hubo alguna indecisión inicial debido a razones de seguridad y protección, y debido a que algunas nuevas modas en la tecnología no siempre se arraigan", explicó Kolb.

Agregó que la IACP estableció su Centro de Medios de Comunicación Social en 2009 después de muchos jefes policiales buscaron orientación sobre cómo incorporar la tecnología en sus departamentos.

Mientras que muchas agencias del orden usan Twitter y Facebook, y existen otros sistemas de notificación pública sobre seguridad, como CodeRed, Nixle es cada vez más popular entre la policía, señaló Lauri Stevens, estratega sobre comunicación social en seguridad que labora en Massachusetts.

Diversos funcionarios policiales dicen que les gustan particularmente las características de seguridad de Nixle que lo hace menos susceptible a intercepciones que algunos medios de comunicación social. Además, la compañía tiene una asociación con el Sistema Nacional de Telecomunicaciones sobre Sguridad, que permite a agencias locales, estatales, federales e internacionales de seguridad el intercambio de información delicada.