La Expo de Yeosu 2012, que ha alcanzado la cifra diaria récord de más de 220.000 visitantes en la víspera de su clausura, registró hoy largas filas para visitar sus instalaciones estrella, como el acuario, y los pabellones más solicitados, entre ellos los de España y Argentina.

En un día soleado y caluroso -las máximas superaron los 30 grados con más de un 80 % de humedad en esta ciudad costera meridional surcoreana- la galería digital, cuyo techo alberga una gigantesca pantalla LED de 220 metros de largo y 30 de ancho, se vio hoy saturada por la gran afluencia de turistas.  

Cobijado a la sombra de la inmensa bóveda central, Kim Sung-su, un oficinista surcoreano de 35 años que llegó hoy a Yeosu con su mujer y sus dos hijos, confesó a Efe que el pabellón de su país es el que le ha impresionado más, de momento.  

El recinto de Corea del Sur, de 5.200 metros cuadrados, expone como atractivo principal una enorme cúpula que muestra imágenes dinámicas a un público que, al más puro estilo coreano, observa el espectáculo sentado en el suelo.

"Sin embargo, los niños prefieren el pabellón de los robots marinos", comentó entre risas Kim, que también visitó este espacio con un total de 73 peces, cangrejos, calamares y réplicas de plástico y acero de personas, activadas por chips y circuitos.

En todo caso, es el acuario ecológico, el mayor del país con 34.000 ejemplares de 281 especies marinas, la instalación más vista de la Expo 2012 al recibir a más de 30.000 personas diarias de media, aproximadamente el 40 % de las visitas totales a la muestra.

"Realmente es impresionante, es casi como bucear en las profundidades", comentó a Efe Bruce Harrison, un turista estadounidense de 25 años, en referencia al "Aquadome", un túnel de cristal integrado en el agua con vistas de 360 grados que se recorre entre tiburones, delfines y otros animales marinos.

Además del acuario y el pabellón de Corea del Sur, estos días han gozado de una gran popularidad los recintos de países tan dispares como Singapur, Alemania, Suiza, España o Argentina.

"Es la tercera vez que visito el pabellón de Suiza", confesó a Efe la surcoreana Kang Yu-na, de 19 años, mientras uno de los proyectores instalados en el techo del recinto dejaba caer en sus manos una gota de agua transformada en holograma con una apariencia sorprendentemente real.

Del pabellón de España, que se espera que reciba mañana al visitante 700.000, casi todos destacan la gran pantalla semicircular que preside el oscuro, envolvente y misterioso ambiente de la sala y, sobre todo, el bar de tapas, que hoy acumulaba colas de más de 40 minutos a pesar de ser uno de los más grandes de la Expo.

Además de cerveza española, vino y sangría, este establecimiento a cargo del chef barcelonés Manu Manzano ofrece desde paella hasta pinchos de jamón ibérico, "un poco salados para mi gusto, pero con un sabor muy intenso" según Takashi Funamori, un japonés de 43 años que nunca antes había degustado este manjar.  

Mientras los sabores de la infinita gastronomía de España se han convertido en su principal imán para atraer turistas, la sensualidad del tango fue desde el principio el reclamo de Argentina, que con seis espectáculos diarios acumula más de 600.000 visitantes.

Unos 7,8 millones de personas, la inmensa mayoría surcoreanos, han visitado hasta hoy la Expo Internacional de Yeosu 2012, que el pasado 12 de mayo recogió el testigo de Zaragoza 2008 bajo el lema "Por unos océanos y costas vivos".

Mañana, último día de la muestra, tendrá lugar la ceremonia de clausura de la Expo, que comenzará en el salón de actos principal, con un aforo de más 900 personas, y se trasladará más tarde a un gran escenario flotante de 250 hectáreas sobre las aguas marinas que bañan el espacio ferial.

El surcoreano Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, se espera asista a un evento que, después de tres meses, pondrá el broche final a la mayor muestra internacional dedicada a la protección de los océanos y los recursos marinos.