Cientos de agentes de la Policía Federal de México sostienen un enfrentamiento armado contra presuntos integrantes del cartel Los Caballeros Templarios en el occidental estado de Michoacán, que deja por el momento 5 muertos y 7 heridos, informaron hoy fuentes oficiales.

Una fuente de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) dijo a Efe que una incursión federal se inició a las 14.00 horas (19.00 GMT) en distintas comunidades del municipio Apatzingán, principal bastión de los narcotraficantes.

En diciembre de 2010, fuerzas federales presuntamente abatieron al líder de la organización, Nazario Moreno González, alias "El Chayo", cuyo cadáver, sin embargo, nunca fue encontrado.

La nueva operación está al parecer dirigida a la captura de Dionosio Loya Plancarte, alias "El Tío"; su sobrino Enrique Plancarte Solís, "La Chiva", y Servando Gómez Martínez, "La Tuta", sucesores de Nazario Moreno y quienes controlan la producción y tráfico de drogas naturales y sintéticas.

A las 18.40 horas (23.40 GMT) la SSPE informó que los enfrentamientos continuaban en El Ceñidor, El Varal, San Antonio, El Alcalde y Holanda, población esta última de donde es originario "El Chayo".

Indicó que los choques armados han dejado siete agentes heridos, que ya reciben atención médica en clínicas locales, y se espera que en breve sean trasladados en helicópteros de la Policía Federal a la capital del país.

Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública federal divulgó en un comunicado que hasta el momento se reportan cinco muertos, todos ellos presuntos delincuentes.

De acuerdo con la dependencia, los enfrentamientos se iniciaron luego de que policías federales efectuaran operativos contra grupos de la delincuencia organizada en el poblado Holanda y fueran agredidos por personas armadas.

Por ello, abundó, "se estableció un dispositivo de seguridad para repeler la agresión" con apoyo terrestre y aéreo.

Estos elementos también fueron atacados con disparos y granadas de fragmentación, lo que derivó en los nuevos enfrentamientos.

La operación federal provocó que los presuntos sicarios prendieran fuego a un autobús, un camión cisterna con combustible y varios vehículos más que han colocado en carreteras, avenidas y caminos de terracería a manera de barricadas.

La autopista Siglo XXI, que comunica Apatzingán con la costa del Pacífico y con Morelia, capital del estado, también ha sido bloqueada.

Igualmente, el comercio ha sido cerrado en Apatzingán y el municipio colindante de Parácuaro.

Los agentes incursionaron en Apatzingán a bordo de vehículos blindados conocidos popularmente como "rinocerontes", mientras que autoridades han reportado que los delincuentes enfrentan a las fuerzas federales con granadas de fragmentación.

Los delincuentes al parecer también disparan rifles de asalto tipos AK-47 y AR-15, así como Barret, especiales para penetrar el blindaje.