Un afgano que trabajaba en una instalación compartida por tropas afganas y extranjeras mató a tres soldados de la OTAN el viernes, elevando a seis el número de soldados extranjeros matados por sus socios afganos en 24 horas, dijeron funcionarios.

El ataque anunciado el sábado se produce en momentos en que el número de ese tipo de incidentes está en aumento. Pero la coalición encabezada por Estados Unidos ha dicho que no están obstaculizando los trabajos para entregar las tareas de seguridad a las fuerzas afganas el final del 2014.

El Talibán se atribuyó responsabilidad por ambos ataques el viernes en la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán — un área en que las milicias extremistas han tenido su mayor influencia.

Los ataques han intensificado la desconfianza entre las tropas extranjeras y los soldados y policías afganos a los que entrenan y asesoran. Crean además dudas sobre la calidad de las fuerzas afganas que han comenzado a reemplazar a las tropas internacionales en áreas del país en las que vive 75% de la población.

En el primer ataque, un policía afgano mató a tiros a tres infantes de marina estadounidense tras desayunar con ellos el viernes en el distrito de Sangin y la provincia de Helmand. Un funcionario del Departamento de Defensa dijo que los muertos eran soldados de las fuerzas de operaciones especiales de los marines.

La portavoz de la coalición, mayor Lori Hodge, dijo el sábado que los otros tres soldados extranjeros fueron baleados el viernes por la noche.

Sus nacionalidades no ha sido reveladas aún.

Hodge dijo que ambos atacantes habían sido detenidos.

Daud Ahmadi, uno vocero del gobierno provincial de Helmand, dijo que el segundo incidente ocurrió en el distrito Garmser.