Carlo Rambaldi, el maestro de los efectos especiales laureado con tres Oscar y conocido como el padre de E.T., falleció el viernes en el sur de Italia tras una larga enfermedad. Tenía 86 años.

Rambaldi murió en la ciudad de Lamezia Terme, en la provincia de Calabria, donde vivió los últimos 10 años, informó la agencia de noticias LaPresse.

Rambaldi, apodado el padre de "E.T.", ganó Premios de la Academia a los efectos especiales por el clásico de 1982 de Steven Spielberg sobre un extraterrestre, así como por la cinta de Ridley Scott "Alien" de 1979 y por "King Kong" de John Guillermin de 1976.

"Carlo Rambaldi fue el Geppetto de E.T", dijo Spielberg, haciendo referencia al personaje de ficción que creó a Pinocho. "Todos los que nos maravillamos y sorprendimos por su maestría y capacidad artística estamos profundamente entristecidos por la noticia de su muerte", agregó.

El oficial de cultura de Calabria, Mario Caligiuri, recordó a Rambaldi como "un mago de los efectos especiales" y un "ejemplo indiscutible de la creatividad italiana".

Rambaldi trabajó en más de 30 películas, pero su trabajo en "E.T." fue el que le dio fama. Para la cinta creó tres robots, dos vestuarios para actores en las escenas en las que E.T. caminaba, y guantes especiales.

Rambaldi, una leyenda de la disciplina conocida como mecatrónica — que combina mecánica, electrónica e ingeniería de sistemas_, no ocultaba su desdén por los efectos creados por computadora.

"Lo digital cuesta ocho veces más que lo creado con mecatrónica", dijo Rambaldi según lo citó el diario romano La Repubblica. "E.T. costó un millón de dólares y fue creado en tres meses. Si quisiéramos hacer lo mismo con computadoras habría requerido a 200 personas y un mínimo de cinco meses".

Rambaldi nació en 1925 en la región de Emilia-Romagna y se graduó de la Academia de Bellas Artes en Bolonia en 1951. Mientras soñaba con convertirse en artista entró al mundo del cine cuando le pidieron que creara un dragón para una película de ciencia ficción de bajo presupuesto en 1956.

Se mudó a Roma y comenzó a trabajar en televisión antes de su primer gran éxito, la película de horror italiana "Profondo rosso" ("Rojo profundo"). Su trabajo llamó la atención del productor Dino De Laurentiis, quien lo llevó a Hollywood para que colaborara en "King Kong".

El director italiano Pupi Avati describió a Rambaldi como "un niño al que le gustaba jugar a hacer juguetes. Un niño que sueña con crear un parque temático de todos sus personajes", reportó la agencia noticias ANSA. Ambos trabajaron juntos en la película "La mazurka del barone, della santa e del fico fiorone" de 1975.

"En ese entonces Rambaldi era el único maestro capaz de crear, como lo hizo, una higuera de 12 metros que llevó al centro de Ferrara con un gran camión, una higuera que cambiaba de color con las temporadas y que también dejaba caer sus hojas".