Venezuela quería más pero lo cosechado el viernes no fue poco: un séptimo lugar, aventajando a la Sudáfrica de Oscar Pistorius, en la final del relevo 4x400 a la que se clasificó por primera vez en una justa olímpica.

Bahamas embolsó la medalla de oro, Estados Unidos la de plata y Trinidad Tobago se quedó con el bronce.

La cuarteta venezolana integrada por Arturo Ramírez, Alberto Aguilar, Albert Bravo y Omar Longart marcó un tiempo de 3.03.46, casi siete segundos más que la de Bahamas, superando a la representación Sudáfrica que contó con Pistorius, el primer atleta con las piernas amputadas que compite en los Juegos Olímpicos.

Bahamas, formado por Chris Brown, Demetrius Pinder, Michael Mathieu y Ramon Miller, clavó un nuevo récord nacional y le adosó una dorada a su plateada de Beijing 2008.

"Podemos llegar a ser como Bahamas; esta actuación no fue casualidad ni fue suerte", dijo el venezolano Bravo. "Fue obra del trabajo en conjunto, entrenamos muy duro para esto".

Venezuela avanzó a la final gracias a la descalificación de República Dominicana, que contaba con el doble campeón olímpico Félix Sánchez y el medallista de plata Luguelín Santos.

"Estar en una final del atletismo es un orgullo para el país, y para nosotros; hemos trabajado mucho para esto", subrayó Longart, quien remarcó "la hazaña venezolana" de clasificar a la tercera final olímpica en pruebas de pista luego de los relevos 4x100 en Roma 1960 y Tokio 1964.

Los velocistas de Cuba fueron los únicos que no completaron la prueba.