Molesto con el árbitro y hasta con una cortada en la nariz. Así terminó el venezolano Ricardo Roberty tras caer el viernes en las preliminares de los 74 kilos de la lucha libre de los Juegos Olímpicos.

Roberty, quien venía de alcanzar el quinto lugar en el Mundial de lucha, fue derrotado 3-1 por Augusto Midana, de Guinea-Bissau.

"No me siento bien", fue lo único que declaró el venezolano al pasar por la zona de prensa.

En el primer round, Roberty reclamó una mala agarrada de Midana y los árbitros le dieron la razón.

El entrenador del venezolano, David Ochoa, dijo que al haber sido aceptado el reclamo, les correspondía un punto. Pero no fue así.

"El árbitro ordenó que se siguiera la lucha sin favorecernos, lo que hubiese marcado la diferencia porque en el siguiente round lo ganamos", dijó Ochoa. "Una decisión como esa afectó a Roberty. Lo sacó de concentración".

Midana terminó ganando el primer asalto. Roberty se repuso adjudicándose el segundo, pero perdió el tercero, durante el cual sufrió un corte en la nariz tras un cabezazo que lo hizo sangrar abundantemente.

"Fue otro factor que lo desconcertó en un momento decisivo", declaró Ochoa.

En teoría, el venezolano era el favorito para superar a Midana, quien luego fue derrotado en los octavos por Davit Khutsishvili, de Georgia.

Roberty también venía de ganar bronce en los pasados Juegos Panamericanos de Guadalajara.

El jueves, la esposa de Roberty, la también venezolana Marcia Andrades, fue eliminada en las preliminares de los 55 libre femenino.