El aumento del desempleo entre la población extranjera en España por la crisis repercute sobre las remesas de dinero que envían los inmigrantes a sus países de origen, que han descendido un 14 por ciento en el primer trimestre de este año.

Un informe elaborado por Remesas.org, una red de investigación creada por un grupo de economistas españoles centrado en el análisis del flujo de estos envíos de dinero, concluye que por segunda vez en los últimos cuatro años las remesas que emite España sufren un descenso.

En los tres primeros meses de 2012 fueron enviados desde España a otros países 1.548 millones de euros, frente a los 1.851 millones remitidos un año antes.

Esta caída se debe principalmente a la falta de trabajo entre los inmigrantes, que está provocando también un aumento del retorno de éstos a sus países, señala el último informe de Remesas.org.

La crisis económica está transformando a España de país de acogida de inmigrantes en emisor, con un número creciente de españoles que deciden probar suerte en el extranjero, según muestran los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según las estimaciones del INE, España recibió en el primer semestre de 2012 un total de 178.021 personas, frente a las 269.515 -entre españoles y extranjeros- que decidieron abandonar el país en el mismo periodo.

Respecto a los inmigrantes, crece el retorno sobre todo de los ciudadanos procedentes de Ecuador, Brasil y Colombia, países donde la mejora de la situación económica brinda en estos momentos más oportunidades.

"Calculamos que casi la mitad de la población colombiana que vive en España podría volver en los próximos meses porque la economía de Colombia es ahora de las más pujantes", pronosticó a Efe el vicepresidente de ACULCO -Asociación Sociocultural y de Cooperación al Desarrollo por Colombia e Iberoamérica-, Iván Santos.

También explicó que las remesas son menos rentables que hace unos años por la pérdida de valor del euro. "Por un euro, te daban 3.000 pesos y ahora unos 2.000", señaló.

El balance entre los inmigrantes que salieron del país y los que entraron es negativo: 228.890 abandonaron España y entraron 178.021, por lo que entre enero y junio de 2012 había 50.869 extranjeros menos.

También están en rojo las cifras que miden el empleo de los ciudadanos extranjeros.

Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicados el 27 de julio, dan cuenta de 1.233.400 extranjeros desempleados, lo que sitúa su tasa de paro en el 35,76 por ciento.

La EPA sitúa el desempleo general en España en 5.693.100 personas, el 24,63 % de la población activa, que en el caso de los más jóvenes supone el 53 por ciento.

El informe sobre las remesas destaca que se han encadenado tres trimestres consecutivos en negativo: el primero de 2012 con un descenso del 14 por ciento; el cuarto trimestre de 2011 con el 11 por ciento, y el tercero de 2011, con un 5,5 por ciento de caída.

La organización compara estos datos con los de "la anterior crisis", que sitúa en torno a 2008, vinculando las remesas con la evolución de la economía española.

Recuerda que en la anterior crisis se produjo el cierre de media docena de empresas remesadoras, "mientras las restantes pudieron superarla con dificultades".

Por ello considera que "es probable que esta nueva crisis produzca más bajas en el sector".

España atraviesa una profunda crisis económica y financiera que comenzó en 2007 tras el derrumbe de la "burbuja" inmobiliaria y que tiene sus principales efectos en una gran destrucción de empleo y en las dificultades del país para lograr financiación en los mercados internacionales.

Muchos de los inmigrantes que llegaron al amparo del buen momento económico de mediados de la década de 1990 se han visto afectados en los últimos años por la crisis y la perdida de sus empleos.