Unas 25.000 personas se han visto obligadas a abandonar un campo de desplazados por recientes actos de violencia en el norte de la región sudanesa de Darfur a raíz del asesinato de un gobernador local, señalaron hoy las Naciones Unidas.

La Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios en Sudán apuntó en su informe semanal que "los habitantes del campo de desplazados de Kasab, cerca de la ciudad de Kotom (en Darfur), han huido debido a los combates".

El organismo consideró que el asesinato hace diez días del gobernador de la zona de Al Wahat, Abdel Mohamed Issa, a manos de hombres armados desencadenó una serie de acciones de represalia.

Entre esos actos de violencia figura el ataque perpetrado por miembros de la tribu del difunto gobernador contra el campo de Kasab, donde mataron a dos personas y un oficial de policía, además de destruir un mercado.

La ONU reveló que dos miembros de una delegación gubernamental, que visitaron Kotom el pasado día 3 para reunirse con el gobernador, resultaron heridos en un ataque.

Además, se registraron saqueos en viviendas, mercados y tiendas de esa ciudad.

Por su parte, la misión de paz conjunta de Naciones Unidas y la Unión Africana en Darfur (UNAMID) informó en un comunicado de que ha prestado ayuda médica a unos 170 desplazados de Kasab con la ayuda de agencias humanitarias.

El contingente militar denunció que los desplazados del campo de refugiados pidieron ayuda a los habitantes de Kotom y la mayoría de ellos vive actualmente a la intemperie y sin servicios básicos como agua potable, alimentos e higiene.

Por último, la UNAMID recordó que durante los últimos actos de violencia las oficinas de cinco organizaciones humanitarias fueron saqueadas y sus trabajadores tuvieron que ser evacuados de la ciudad de Al Facher, capital del norte de Darfur.

Informes recientes de la ONU señalan que alrededor de 1,7 millones de habitantes de Darfur aún viven en campos de desplazados desde que comenzó el conflicto en esa zona del oeste de Sudán en 2003.