El gobierno de Siria atacó el viernes por aire y tierra a los insurgentes en la ciudad norteña de Alepo, mientras en otras partes del país los opositores pidieron armas antiaéreas para contrarrestar los intensos ataques del régimen desde el aire.

La violencia incesante provocó una nueva salida de civiles hacia la vecina Turquía para escapar de la guerra civil en su país.

En tanto, diplomáticos de las Naciones Unidas dijeron en Nueva York que se busca a otro enviado especial en reemplazo de Kofi Annan, quien renunció a encontrar una solución negociada en la guerra civil de Siria y abandonará sus gestiones a finales de mes.

Los diplomáticos indicaron que el ex canciller argelino Lakhdar Brahimi, veterano funcionario de la ONU, es un firme candidato para sustituir a Annan. Las fuentes hablaron a condición del anonimato porque no están autorizadas a dialogar con la prensa.

Annan, ex secretario general de la ONU, anunció su renuncia la semana pasada como enviado especial de la Liga Arabe y las Naciones Unidas en Siria, con lo que puso fin a seis meses de gestiones inútiles que ni siquiera lograron una tregua temporal en el conflicto convertido ahora en guerra civil.

La búsqueda del reemplazo de Annan deja entrever que la comunidad internacional no ha renunciado del todo a una solución diplomática del conflicto, que — según activistas de derechos humanos — ha causado al menos 20.000 muertos.

Los rebeldes y los activistas en Alepo dijeron el viernes que ya basta de diplomacia e hicieron el viernes un llamado a la comunidad internacional para que les suministre armas.

"Los aviones de guerra y helicópteros nos están matando, están ahí en el cielo 15 horas al día", dijo Mohamad al-Hassan, un activista en el bastión rebelde más importante de Alepo, en el distrito Salahedín.

"Son aviones de guerra contra fusiles Kalashnikov, tanques que luchan contra fusiles", indicó. "No sé cuánto tiempo se pueda sostener esta situación".

El régimen lleva dos semanas tratando de expulsar a los insurgentes de Alepo, la ciudad más grande de Siria. Pero los duros ataques por aire y tierra sobre las posiciones rebeldes apenas parecen disminuir el control de la oposición en sus bastiones.

La agencia estatal de noticias dijo el miércoles que las fuerzas del presidente Bashar Assad habían recuperado el control del barrio de Salahedín, pero los activistas afirmaron que los rebeldes se mantienen firmes pese a que cuentan con pocas municiones.

Diversos grupos de personas se manifestaron en muchos lugares del país después de las oraciones del viernes a fin de apremiar a la comunidad internacional para que entregue armas a los combatientes opositores.

"Otórguenos armas antiaéreas. ¿Dónde está su consciencia?", decía la pancarta pequeña de un manifestante en el pueblo de Kfar Zeita en la provincia central de Hama.

Al hacer hincapié en la renuncia de la comunidad mundial a ceder armas a los rebeldes, formados por un grupo disperso de fuerzas insurgentes y militares desertores, el gobierno británico anunció el viernes la entrega de una suma adicional de cinco millones de libras esterlinas (7,8 millones de dólares) en ayuda para la oposición siria, pero no armas.

El canciller William Hague dijo que el dinero será para material como teléfonos satelitales, generadores eléctricos y botiquines.

Por otro lado, las autoridades turcas informaron que más de 1.500 sirios ingresaron a Turquía en las últimas 24 horas, con lo que aumentaron a 51.500 los refugiados en ese país.

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Los periodistas de The Associated Press David Stringer en Londres y Ron DePasquale en Nueva York contribuyeron a este despacho.