A menos de tres meses para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, los humoristas Will Ferrell y Zach Galifianakis libran una sucia lucha por el poder en "The Campaign", una comedia del mismo director del aclamado drama político "Game Change" que llega hoy a las salas estadounidenses.

"(La comedia) es una gran herramienta para sacar a relucir lo que ocurre en la política. Creo que reírte y disfrutar de una película pero a la vez impregnarte de su punto de vista es una combinación increíble y muy efectiva", explicó Ferrell en una entrevista con Efe durante la promoción de la cinta.

El cómico, labrado en la escuela del programa "Saturday Night Live" en los años 90 y cuya última aventura cinematográfica fue la comedia en español "Casa de mi padre", encarna ahora al congresista por Carolina del Norte Cam Brady, protagonista de prácticamente todos los escándalos en los que puede estar envuelto un político.

Para interpretar a su personaje, Ferrell se inspiró en diferentes figuras del mundo real, interesándose particularmente por el excandidato a la vicepresidencia John Edwards, quien copó titulares e incluso tuvo que afrontar un juicio después de haber dejado embarazada a su amante.

"Me gustaba su estilo exageradamente serio y amé su increíble corte de pelo. Porque, es gracioso, los políticos de hoy en día tienen que tener un pelo increíble para poder luchar por el poder", bromea Ferrell, cuyo personaje inicia la película preguntándole a su asesor político si su peinado está bien.

Meses antes de las elecciones para revalidar su escaño en el Congreso, Brady deja por equivocación un mensaje sexual destinado a su amante en el contestador de una decente familia, lo cual es aprovechado por dos magnates, los hermanos Wade (Dan Aykroyd) y Glenn Motch (John Lithgow), para lanzar a su propio candidato.

El elegido es Marty Huggins, interpretado por Galifianakis ("The Hangover"), un afeminado padre de familia que, gracias a la ayuda de su nuevo asesor, Tim Wattleym (Dylan McDermott), conseguirá arrebatarle poco a poco la intención de voto a Brady, quien lleva hasta el extremo sus artimañas para mantenerse en el poder.

La lucha se intensifica de tal manera que los dos candidatos llegan incluso a dispararse, a lanzarse acusaciones ridículas -en un momento determinado Brady utiliza el bigote de Huggins como único argumento para asociarle con Al Qaeda-, y a las más extravagantes herramientas para conseguir votos.

"Cuando veo a Jon Stewart o 'Saturday Nigth Live' recibo la perspectiva de la política a través de la comedia, pero cuando veo las noticias de verdad simplemente me asusto", dijo por su parte el director de la película, Jay Roach, quien también apela a la comedia como "respuesta correcta a la política de nuestros días".

Roach ha estado detrás de comedias como la saga "Austin Powers" o "Meet The Fockers" (2004), pero también ha abordado la política desde un punto de vista más serio en los aclamados telefilmes de HBO "Recount" (2008) y más recientemente "Game Change" (2012), que recorre la elección de Sarah Palin como candidata a la vicepresidencia por el Partido Republicano.

Pese a que la fecha del estreno de la película en EEUU lleva a pensar que las elecciones presidenciales fueron la semilla que germinó la idea de "The Campaign", la realidad es que todo se ideó por las ganas de Ferrell de participar en un filme con Galifianakis, a quien considera como uno "de los tipos más divertidos".

Los dos cómicos llevaron a cabo una "lluvia de ideas" y en un primer momento pensaron en encarnar a dos padres que llevan a sus hijos pequeños a un concurso de belleza, pero la idea fue mutando poco a poco hasta convertirse en esta lucha sin escrúpulos por el poder.

"Cuando compartes la misma sensibilidad humorística, cuando crees que las mismas cosas son graciosas, has ganado ya la mitad de la batalla, y los dos nos lo pasamos muy bien intentando hacer reír al otro", añadió también a Efe Ferrell, quien reconoce que en varias ocasiones los ataques de risa les obligaron incluso a dejar de rodar.