El veterano diplomático argelino Ladjar Brajimi se ha convertido en el principal candidato para reemplazar al todavía enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, y su designación puede oficializarse la próxima semana.

Así lo confirmaron hoy a Efe fuentes diplomáticas occidentales, que precisaron que el exministro de Asuntos Exteriores argelino es un "firme candidato" y su nombramiento puede producirse "el lunes o el martes" de la próxima semana.

Brajimi, de 78 años, fue jefe de la diplomacia de Argelia entre 1991 y 1993, y posteriormente ha ocupado diferentes funciones en el ámbito de las Naciones Unidas, como representante especial para Irak o Afganistán, entre otras responsabilidades.

De confirmarse, el experimentado diplomático tendrá por delante el reto de seguir mediando en un conflicto que desde su estallido en marzo de 2011 ha dejado más de 17.000 muertos, un millón y medio de desplazados y unos 150.000 refugiados, según datos de la ONU.

Annan renunció a su cargo el pasado 2 de agosto tras conocer el fracaso de su misión mediadora y achacó su marcha a las divisiones en la comunidad internacional, sobre todo en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU en torno a Siria.

Las quinielas para suceder a Kofi Annan, que dejará el cargo el próximo 31 de agosto, incluyen también a los españoles Miguel Ángel Moratinos y Javier Solana, y a la exfiscal jefe del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) Carla del Ponte.

También se barajan los nombres del expresidente finlandés y premio Nobel de la Paz Marti Ahtisaari y el antiguo enviado de Naciones Unidas para Afganistán y Líbano, el italiano Steffan de Mistura, entre otros.

Sobre el terreno, la ofensiva a gran escala lanzada el miércoles por las fuerzas gubernamentales sirias obligó hoy a los rebeldes a replegarse dentro del estratégico barrio de Salahedin, en Alepo, donde continúa una fiera batalla por el control de la ciudad.

El recrudecimiento de la violencia llega en medio del fracaso de la comunidad internacional en llevar a los actores hacia una solución negociada, evidenciado por la renuncia a proseguir su labor de Kofi Annan.

La Asamblea General aprobó la semana pasada por amplia mayoría una resolución que condena las graves violaciones de los derechos humanos y el uso de armamento pesado por parte del régimen de Bachar al Asad y que critica la parálisis del Consejo de Seguridad.