El Consejo de Seguridad de la ONU aseguró hoy que, antes de autorizar el despliegue de una fuerza de paz de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) en Mali, debe saber cuál es la posición de las autoridades del país al respecto, además de los detalles de su financiación.

Los miembros del máximo órgano internacional de seguridad emitieron un comunicado en el que piden a los representantes de la CEDEAO que intenten que "el Gobierno de Mali clarifique su postura" acerca del envío de una misión de paz al país para ayudar a las autoridades a recobrar el control y la integridad territorial.

Se trata de uno de los puntos que el Consejo de Seguridad necesita tener claros antes de moverse en un sentido u otro, mientras que en el aire está todavía la financiación de la misión, según reconoció ante la prensa el presidente de turno del órgano, el embajador de Francia ante la ONU, Gérard Araud.

"En el plan estratégico que hemos recibido no se dice nada al respecto de la financiación y algunos de mis colegas ya están preguntando acerca de ello", reconoció Araud, quien recordó que, en cualquier caso, la CEDEAO no ha presentado "formalmente" la petición para autorizar el despliegue de la fuerza de paz.

El diplomático leyó ante la prensa el comunicado acordado por unanimidad por los miembros del Consejo, en el que se reconocen los esfuerzos de esa organización regional para "preparar los detalles de las opciones" que puede presentar la misión de paz, así como "sus objetivos, medios y modalidades".

La misión planteada por la CEDEAO estaría compuesta inicialmente por 3.000 hombres y debería ayudar a las autoridades de Mali a retomar el control de su territorio y luchar contra los grupos islamistas que controlan el norte del país y que están controlados por Al Qaeda en el Magreb islámico (AQMI).

En el comunicado del Consejo de Seguridad se lanza un llamamiento a las autoridades de Mali a "garantizar la completa restitución y preservación del orden constitucional y pide la disolución de los golpistas del Comité Nacional para la Recuperación de la Democracia y la Restauración del Estado (CNRDRE).

Los quince miembros del Consejo mostraron además su "grave preocupación acerca de la inseguridad y la deteriorada situación humanitaria que vive Mali y la región del Sahel", mientras que denunciaron las "graves violaciones contra los derechos humanos" que se cometen en el norte del país, zona que controlan los islamistas.

Esos abusos están dirigidos principalmente "contra soldados, sus familias y periodistas", señaló el Consejo, que mostró su condena contra el reclutamiento de niños soldados en la zona y contra la destrucción del patrimonio arquitectónico de la región.

Esta misma semana el Consejo analizó la situación en el país africano con el secretario general, Ban Ki-moon, quien animó a sus miembros a imponer "selectivas sanciones económicas y prohibiciones de viaje contra los individuos o grupos relacionados con terrorismo, extremismo religioso o actividades criminales en Mali".

La ONU calcula que el conflicto en Mali ha provocado más de 174.000 desplazados internos y más de 253.000 personas han buscado refugio en el exterior, mientras que la crisis humanitaria afecta a 4,6 millones de personas que no tienen seguridad alimentaria, como las más de 18 millones de personas en el Sahel.