Un joven político sueco que sobrevivió a un accidente de tránsito en Cuba en el que perecieron el disidente Oswaldo Payá y otro detractor del gobierno dijo estar profundamente preocupado por su colega español acusado de homicidio vehicular tras el percance.

Al regresar a su país el 31 de julio, Aron Modig dijo que fue intensamente interrogado durante cinco días por la policía cubana sobre los motivos de su estadía en Cuba.

Modig dijo en una entrevista publicada el viernes que no recuerda nada de lo que causó el accidente del 22 de julio, pero que sólo tiene presente algunos fragmentos de cómo el vehículo viró bruscamente fuera del camino y de cómo él recuperó la conciencia en una ambulancia.

Dijo que teme por Angel Carromero, que conducía el vehículo rentado. Carromero es dirigente del movimiento juvenil del conservador Partido Popular que gobierna España.

"Nadie sabe lo que le ocurre allí", indicó sobre Carromero, quien podría ser sentenciado a 10 años de cárcel en Cuba.

La familia de Payá puso en duda la explicación de las autoridades cubanas sobre el accidente.

En un testimonio grabado en video, Carromero dijo que perdió el control del automóvil cuando ingresó súbitamente a una zona sin pavimento de un camino en construcción y que frenó con tal fuerza que la unidad patinó.

De acuerdo con las autoridades cubanas, Carromero iba a gran velocidad y no respetó las señales viales que advertían de los trabajos de construcción. Payá y el otro disidente viajaban en la parte de atrás y no llevaban puesto el cinturón de seguridad.

En España, Carromero ha sido multado por conducir a alta velocidad y las autoridades están desde mayo en un proceso para cancelarle licencia de conducir.

Modig, de 27 años, es director de las fuerzas juveniles del Partido Demócrata Cristiano de Suecia, de tendencia conservadora. Dijo que fue interrogado en un cuarto sin ventanas en La Habana.

"Las preguntas son siempre las mismas: '¿Por qué estás aquí? ¿Quién te envió? Pasaban de las preguntas a la reprensión. 'No vengas a nuestro país e interfieras''', declaró Modig al periódico Dagens Nyheter en la entrevista.

"En una dictadura eso no es bueno; desde luego que me preocupé", afirmó, y aseguró que no le hicieron preguntas sobre el accidente.

Los medios de comunicación cubanos informaron que Carromero y Modig ingresaron a Cuba el 19 de julio con visa de turista y que llevaban 4.000 euros (4.900 dólares) para la organización de Payá. La prensa de la isla también dice que ayudaron a organizar sectores juveniles disidentes, aunque la familia de Payá niega que su pariente haya recibido dinero de los europeos.

El gobierno de Cuba considera que la oposición menor es subversiva y se opone a las acciones de los extranjeros para apoyarla.

"Fui allá con buenas intenciones para contribuir a una Cuba más libre, pero fui encarcelado e interrogado. Los cubanos son tratados así todos los días", dijo Modig.