Carlos Oquendo Zabala, que fue bronce olímpico en Londres 2012 en la prueba de BMX masculina, recordó que había sido una jornada histórica para Colombia, después del triunfo en el torneo femenino de Mariana Pajón, que había llenado de energía a sus compatriotas.

"Mariana nos dio más energía para seguir adelante. Sabíamos que Colombia estaba contenta y que podía estar mucho más contenta", indicó Oquendo, que quedó tercero.

El colombiano saltó a la pista a disputar la final después de que Pajón hubiera sellado su medalla de oro. "Me paré antes de salir, tranquilo, y pensé en que fuera lo que tuviera que ser. Todo el tiempo desde los cuartos de final sabía que era difícil pero que tenía que dar todo de mí, con tranquilidad", dijo.

"Todo valió la pena, las caídas y tanto tiempo entrenando. No soy fácil ni tampoco llegar a la final y llegar a esto. Es gracias a mi equipo", reconoció el colombiano.

"Todo el tiempo buscaba una posición cómoda y acabar bien en la pista. No quise arriesgar tanto porque se te va todo y esto ya no vuelve hasta dentro de cuatro años", apuntó el bronce olímpico, que no regateó esfuerzos en una competición en la que tuvo que pelear desde el principio.

"Si hubiera necesitado forzar lo hubiera hecho. Me acomodé en la pista. "Uno tiene que pensar en mejores cosas. Hay que esperar pero espero estar. Tengo una medalla de bronce", insistió.

Oquendo Zabala reconoció que había pensado "todo el tiempo me imaginé la medalla. Ahora la tengo en mis manos" y señaló que su día más complicado fue el de cuartos de final. "El día más difícil fue reponerme de la primera caída".